CIRCUITO SUR
PRESENTA
PACTOS Y TRATADOS QUE HAN AFECTADO A CUBA

EL PACTO KENNEDY (USA) - KHRUSCHEV (URSS)
La Crisis de los Cohetes, o Crisis Nuclear de Octubre de 1962

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Introducción - Leame primero
Pasos por días. Reseña en forma breve de la Crisis.
25 octubre 1962 - Comunicado del Tirano de Cuba a Khruschev, donde le sugiere lance el primer ataque nuclear, que el pueblo de Cuba está listo.
28 octubre 1962 - Comunicado de Khruschev al Tirano de Cuba, donde le pasa la mano al tirano, para que no cometa una barbaridad. El día anterior el tirano había derribado un U-2.

Secuencia de los comunicados Kennedy - Khruschev

23 Octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
23 de octubre 1962. De Kennedy a Khruschev
24 octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
25 de octubre 1962. De Kennedy a Khruschev
26 de octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
27 de octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
27 de octubre 1962. De Kennedy a Khruschev
28 de octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
28 (a) de octubre 1962. De Kennedy a Khruschev
28 (b) de octubre 1962. De Khruschev a Kennedy
30 de octubre de 1962. De Khruschev a Kennedy
3 de noviembre de 1962. De Kennedy a Khruschev
Localizaciones y fotos: Misiles, bombarderos IL-28
Breve análisis, para que Ud. haga el suyo.

Introducción - Leame primero.

Aclaramos que la traducción al idioma español de los textos, es hecha utilizando un programa automático de traducir, lo cual indica que es informal, o sea, no realizado por gobierno alguno, o institución privada. Esta traducción es solamente para tener una idea de lo acaecido, de como se selló el destino de Cuba con dicho pacto.

Las cartas en sus idiomas originales, se pueden encontrar en los siguientes lugares: Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.
En la librería John F. Kennedy.
La Agencia de Información de los Estados Unidos. Y en otras publicaciones, tanto en los Estados Unidos, como en Rusia.

Después del 3 de noviembre omitimos las otras cartas, pues eran para ratificar el pacto, sacar los bombarderos ligeros IL-28 (que fueron sacados), y otros temas como los de las pruebas nucleares, los submarinos, etc.

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Pasos por días. Reseña en forma breve de la Crisis.

En septiembre de 1962 llegan los primeros misiles a Cuba.

El 14 de octubre de 1962, un avión de reconocimiento de USA, fotografía la construcción de bases de misiles en Cuba.

El 15 de octubre 1962, un avión U-2 piloteado por Richard Heyser, toma fotografías donde se muestra que son misiles SS-4 de rango intermedio, con capacidad nuclear.

El 16 de Octubre, el presidente Kennedy durante el desayuno, es informado sobre los misiles SS-4. En reunión con sus asesores, discuten llevar a cabo un bombardeo a Cuba seguido por una invasión. En dicha reunión le informan de un comunicado casi inelegible, donde Moscú autoriza al comandante de sus tropas en Cuba, que en caso de una invasión utilice los misiles nucleares. Este comunicado de Moscú a su comandante en Cuba, pudo ser intencional para que lo captaran los servicios de inteligencia de los Estados Unidos.

El 17 de octubre 1962, encontrándose haciendo campaña política, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy es informado que otro avión U-2 fotografió misiles SS-5, los cuales podrían alcanzar la mayor parte de los Estados Unidos continental. Kennedy se había ido de campaña política para mantener el secreto de los misiles.

En octubre 20, 1962, Robert Kennedy (hermano del Presidente), lo llama a Chicago para una reunión urgente con sus asesores. El presidente Kennedy con la excusa de problemas respiratorios, deja la campaña política y regresa a la Casa Blanca.

Ese día el presidente Kennedy se comunica con el Ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética Gromyko, y le expresa que los Estados Unidos no tolerará estas armas ofensivas en Cuba. Gromyko le manifiesta que la Unión Soviética no tiene esa clase de armas en la isla de Cuba.

En octubre 21, otro avión U-2 descubre que rápidamente se están ensamblando en Cuba bombarderos soviéticos, y construyendo otras bases de misiles.

El Presidente Kennedy le pregunta a sus asesores militares, si pueden destruir todos esos objetivos, y le responden que solamente los que ellos conocen. En relación a la pregunta sobre las bajas, le señalan que entre civiles y militares, serian entre 10 a 20 mil. Kennedy entonces se decide por el bloqueo naval.

El 22 de octubre 1962, el presidente Kennedy anuncia en un discurso la instalación de misiles en Cuba por parte de la Unión soviética, y proclama un bloqueo naval de la Isla. En dicha alocución también advierte que cualquier cohete nuclear lanzado desde Cuba. seria considerado como un ataque de la Unión Soviética a los Estados Unidos, y demandó que todos esos misiles ofensivos fueran sacados de Cuba.

El 23 de octubre, los aviones de reconocimiento de Estados Unidos siguen tomando fotos muy claras de los misiles y rampas de lanzamientos en Cuba.

La OEA aprueba por unanimidad, apoyar el bloqueo de Cuba.

24 de octubre por la mañana los barcos soviéticos se acercan a la linea de cuarentena, y los asesores de Kennedy se preocupan si Nikita Khruschev tiene tiempo parar detener los barcos.

Por la tarde, después que los capitanes de los barcos soviéticos reciben un mensaje de Moscú, detienen su navegación, y se mantienen en ese punto.

Octubre 25, el embajador de los Estados Unidos Adlai Stevenson, confronta de manera fuerte a los funcionarios soviéticos en la ONU.

El 26 de octubre 1962, el Premier de la Unión Soviética Nikita Khruschev en una extensa carta, le propone a Kennedy sacar sus asesores militares de Cuba, y no romper el bloqueo, si los Estados Unidos garantiza que ellos o sus aliados no invadirán a Cuba.

Las naves de guerra de la marina de los Estados Unidos que bloquean la Isla de Cuba, revisan el buque de carga soviético Marcula, y lo dejan pasar la linea de cuarentena, al no encontrar armamentos.

27 de octubre. El Premier Khruschev en un comunicado al Presidente Kennedy, le añade a la propuesta de que Estados Unidos y sus aliados no invadan a cuba, que los Estados Unidos también remuevan sus misiles establecidos en Turkia.

El Presidente Kennedy ignora este comunicado referente a Turkia, y le reponde a Khruschev el del 26 de octubre, donde le dice estar de acuerdo con no invadir Cuba, y que ellos saquen los misiles de Cuba.

Este día es derribado un avión U-2 sobre Cuba, cuando tomaba fotos de las bases de misiles.

28 octubre 1962. Radio Moscú anuncia que la Unión Soviética acepta la propuesta para finalizar la crisis.

El acuerdo: La Unión Soviética desmantelará las bases de cohetes, y regresará estos a la Unión Soviética.

Los Estados Unidos garantiza (con sus aliados), no invadirán Cuba.

(Futuras negociaciones sobre los bombarderos ligeros IL-28, y la forma en que los Estados Unidos garantizará la no invasión a Cuba, serán agregados a este Pacto.

21 noviembre 1962, el presidente Kennedy termina el bloqueo de Cuba.

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Comunicado del Tirano de Cuba a Khruschev.

La Habana, 25 de octubre de 1962,

Estimado Camarada Khruschev:

De un análisis de la situación y los informes en nuestra posesión, yo considero que la agresión es casi inminente, dentro de las próximas 24 o 72 horas.

Hay dos posibles variantes: la primera y mas posible es un ataque aéreo contra ciertos blancos con el objetivo limitado de destruirlos; el segundo, menos probable aunque posible, es una invasión. Yo entiendo que esta variante llevaría un número grande de fuerza, y es además la forma más repulsiva de agresión que los muestra. Usted puede ---- estar seguro que nosotros resistiremos firmemente y resueltamente el ataque, cualquier que este pueda ser. La moral del pueblo cubano es sumamente alta, y el agresor será confrontado heroicamente.

En este momento yo quiero llevar brevemente a usted mi opinión personal. Si la segunda variante se lleva a cabo, y los imperialistas invaden Cuba con la meta de ocuparla, el peligro que la política agresiva propone para la humanidad es tan grande, que siguiendo ese evento, la Unión Soviética nunca debe permitir las circunstancias en que los imperialistas puedan lanzar el primera ataque nuclear. Yo le digo esto porque yo creo que la agresividad de los imperialistas es sumamente peligrosa, y si ellos en realidad llevan a cabo el acto brutal de invadir Cuba, en violación de la ley internacional y moralidad, este serían el momento para eliminar tal peligro para siempre a través de un acto de legitima clara defensa, no obstante lo fuerte y terrible que sea la solución. ...... influido en mi opinión para ver ahora esta agresiva política que están desarrollando los imperialistas, desatendiendo a la opinión pública e ignorando principios y la ley, están bloqueando el mar, violando nuestro espacio aéreo y preparando una invasión, mientras al mismo tiempo frustran cada posibilidad para las conversaciones, aunque ellos son conscientes de la gravedad del problema.

Usted ha sido y ha continuado siendo defensor incansable de la paz, y yo comprendo cómo ha sido, y deben ser a estas horas, cuando el desenlace de sus superhumanos esfuerzos se ve seriamente amenazados. No obstante, al último momento nosotros mantendremos la esperanza que la paz se salvaguarde, y nosotros estamos deseosos contribuir a eso tanto como podamos. Pero al mismo tiempo nosotros estamos listos serenamente a confrontar la situación que nosotros vemos como bastante real y bastante cerca.

Una vez más le trasmito a usted la gratitud infinita y reconocimiento de nuestro pueblo al pueblo soviético, que han sido tan generoso y fraternal con nosotros, así como nuestra gratitud profunda y admiración para usted, y le deseamos éxito en la gran tarea y las serias responsabilidades que usted tiene al frente.

Fraternalmente.

Fidel Castro.

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Traducción automática en computadora.

De Khruschev al Tirano de Cuba

28 de octubre de 1962

Estimado Camarada Fidel Castro:

En nuestro mensaje de octubre 27 al Presidente Kennedy, permitió establecer la pregunta en su favor, defender Cuba de una invasión, e impedir la guerra.
La contestación de Kennedy que usted aparentemente también sabe, ofrece las seguridades que los Estados Unidos no invadirán Cuba con sus propias fuerzas, y no dará permiso a sus aliados para llevar a cabo una invasión. De esta manera el presidente de los Estados Unidos ha contestado mis mensajes del 26 y 27 de octubre de 1962 positivamente.

Nosotros hemos terminado el borrador de nuestra contestación al mensaje del presidente, ....... el cual está siendo ahora trasmitido por la radio.

Con este motivo me gustaría recomendar ahora a usted, en este momento de cambio en la crisis, no ser llevado por sentimiento, y mostrar nuestra firmeza.
Yo debo decir que entiendo su sentimiento de indignación hacia las acciones agresivas y violaciones de normas elementales de ley internacional por parte de los Estados Unidos. Pero ahora, en lugar de la ley, lo que prevalece es la insensatez de los militaristas del Pentágono. Ahora que un acuerdo está en vista, el Pentágono está buscando un pretexto para frustrar este acuerdo. Esto es por qué están organizando los vuelos provocativos.
Ayer usted derribó uno de éstos, mientras antes usted no lo hizo cuando ellos sobrevolaron su territorio. Los agresores se aprovecharán de semejante paso para sus propios propósitos. Por consiguiente me gustaría aconsejarlo de una manera amistosa, el de mostrar paciencia, firmeza y más firmeza. Naturalmente, si hay una invasión será necesario rechazarla por todos los medios. Pero nosotros no debemos permitir llevarnos lejos por las provocaciones, porque los militaristas desenfrenados del Pentágono ahora que la solución al conflicto está en la vista, y al parecer en su favor (de Cuba), mientras creando una garantía contra la invasión a Cuba, están intentando frustrar el acuerdo, y lo provocan a Ud. en acciones que podrían usarse en su contra. Yo le pido que no dé el pretexto para que hagan eso.
De nuestra parte, nosotros haremos todo posible para estabilizar la situación en Cuba, defenderemos Cuba contra una invasión, y le aseguramos las posibilidades para construir una pacifica sociedad socialista.

Le envío mis saludos, extensivo a todo el grupo de su dirigencia.

N. Khruschev.

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(De Khruschev a Kennedy) -- Traducción automática en computadora.

Moscú, 23 de octubre de 1962, 5 p.m.

Sr. Presidente:

Acabo de recibir su carta, y también he conocido el texto de su discurso del 22 de octubre con respecto a Cuba. Yo debo decir francamente que las medidas delineadas en su declaración, representa una amenaza seria a la paz y seguridad de los pueblos.

Estados Unidos han tomado abiertamente el camino de violación total de la Carta de las Naciones Unidas, el camino de violación de normas internacionales de libertad de navegación en alta mar, abiertamente el camino de acciones agresivas, ambas contra Cuba y contra la Unión Soviética.

La declaración del Gobierno de Estados Unidos de América no puede evaluarse de cualquier otra manera, que como la interferencia desnuda en los asuntos domésticos de la República de Cuba, la Unión Soviética, y otros estados.

La carta constitucional de Naciones Unidas y las normas internacionales, no da el derecho en absoluto a cualquier estado, establecer en aguas internacional el control de límite para las costas de la República de Cuba.

Es sobreentendido que nosotros tampoco podemos reconocer el derecho de Estados Unidos, para establecer el control de los armamentos esencial para fortalecer la capacidad defensiva de la República de Cuba.

Nosotros confirmamos que los armamentos ahora en Cuba, sin tener en cuenta la clasificación a que ellos pertenecen, exclusivamente son armamentos para los propósitos defensivos de afianzar la República de Cuba de un ataque agresor.

Yo espero que el gobierno de Estados Unidos mostrará prudencia, y renunciará a las acciones seguidas por usted, que podría llevar a las consecuencias catastróficas por la paz a lo largo del mundo.

El punto de vista del Gobierno soviético con respecto a su declaración del 22 de octubre, está fijado en la declaración del Gobierno soviético, que se está enviando a usted a través de su Embajador en Moscú.

N. Khruschev.
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De Kennedy a Khruschev --- Traducción automática en computadora.
Washington, 23 de octubre de 1962, 6:51 p.m..

Estimado Sr. Presidente:

Yo he recibido su carta de Octubre veintitrés. Yo pienso que usted reconocerá que los pasos que empezaron la cadena actual de eventos, son la acción de su Gobierno proporcionando en secreto las armas ofensivas a Cuba. Nosotros estaremos discutiendo esta materia en el Consejo de Seguridad.

Mientras tanto, yo estoy interesado que nosotros debemos mostrar prudencia, y no hace nada que permita hacer la situación de los eventos más difícil de controlar de lo que ya es.

Yo espero que usted emitirá las instrucciones necesarias inmediatamente a sus naves, para observar las condiciones de la cuarentena, en base a lo que se estableció por el voto de la Organización de Estados Americanos esta tarde, y qué entrará en efecto a las 1400 horas de Greenwich el veinticuatro de octubre.

Atentamente, John F. Kennedy
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Khruschev a Kennedy ---- Traducción automática en computadora.

Moscú, 24 de octubre de 1962.

Estimado Sr. Presidente: Yo he recibido su carta del 23 de octubre, la he estudiado, y la estoy contestando.

Sr. Presidente, imagine que nosotros le hubiéramos presentado a usted un ultimátum, con las condiciones que usted nos ha presentado. ¿Cómo usted habría reaccionado a esto? Yo pienso que usted habría estado indignado por tal paso de nuestra parte, y eso habría sido entendible por nosotros.

Presentándonos esas condiciones, usted, Sr. Presidente, ha lanzado un desafío a nosotros. ¿Quién le pidió que hiciera eso? ¿Con qué derecho usted hizo eso? Nuestros lazos con la República de Cuba, como nuestras relaciones con otros estados, no tiene en cuenta qué tipo de estados ellos puedan ser, concierne sólo a los dos países que tienen esas relaciones. Si nosotros hablamos ahora de la cuarentena referente a su carta, una cuarentena puede establecerse según la práctica internacional aceptada, sólo por el acuerdo entre estados, y no por terceras partes. Por ejemplo, las cuarentenas existen en el género agrícola y de productos. Pero en este caso la cuestión no es de ninguna manera una cuarentena, sino de cosas más serias, y usted entiende esto.

Usted, Sr. Presidente, no está declarando una cuarentena, sino está poniendo un ultimátum, y está amenazando, que si nosotros no cedemos ante sus demandas, usted usará la fuerza. Considere lo que usted está diciendo. ¡Y usted quiere persuadirme aceptar eso! ¿Que significaría aceptar estas demandas? Significaría guiar en sí mismo las relaciones de uno con otros países. no por la razón, sino sometiéndolo a la arbitrariedad. Usted no está apelando a la razón, sino intimidarnos. No, Sr. Presidente, yo no puedo aceptar esto, y yo pienso que en su propio corazón, usted reconoce que yo estoy correcto. Yo estoy convencido, que usted en mi lugar actuaría de la misma manera.

Referente a la decisión de la Organización de Estados Americanos. no puede de forma alguna substanciar las demandas propuesta ahora por los Estados Unidos. Esta Organización no tiene ninguna autoridad o absolutamente base, para adoptar las decisiones como las que usted habló en su carta. Por consiguiente, nosotros no reconocemos esas decisiones.

La ley internacional existe y universalmente reconoce las normas de conducta. Nosotros nos adherimos firmemente a los principios de la ley internacional, y observamos estrictamente las normas que regulan la navegación en alta mar, en las aguas internacionales. Nosotros observamos estas normas y disfrutamos los derechos reconocidos por todos los estados. Usted desea compelernos renunciar a los derechos que cada estado soberano disfruta, usted está intentando legislar en las cuestiones de ley internacional, y usted está violando las normas universalmente aceptadas de esa ley. Y usted no sólo está haciendo todos esto por odio al pueblo cubano y su gobierno, sino también en consideración a la campaña de las elecciones que hace en los Estados Unidos. ¿Qué moralidad, qué ley puede justificar semejante acercamiento por el Gobierno americano en asuntos internacionales? Ninguna moralidad o ley pueden encontrarse, porque las acciones de los Estados Unidos con respecto a Cuba constituyen un franco bandidaje, o la tontería de imperialismo deteriorado. Desgraciadamente, la tal tontería puede traer grave sufrimiento a los pueblos de todos los países, y no en menor grado al pueblo americano. Por consiguiente, Sr. Presidente, si usted pesa la situación que ha desarrollado fríamente, no dando curso a las pasiones, usted entenderá que la Unión Soviética no tiene opción en rechazar las demandas arbitrarias de los Estados Unidos. Cuando usted nos confronta con cosas así, intente ponerse en nuestro lugar, y considere cómo los Estados Unidos reaccionarían a estas condiciones. Yo no dudo que si alguien intentara dictar condiciones similares a usted, los Estados Unidos, usted rechazaría tal intento. Y nosotros también decimos no.

El Gobierno soviético considera que la violación de la libertad para usar las aguas internacionales, y el espacio aéreo internacional, es un acto de agresión que empuja a la humanidad hacia el abismo de una guerra de proyectiles nucleares. Por consiguiente, el Gobierno soviético no puede instruir a los capitanes de los barcos soviéticos, limitarlos a Cuba para observar las órdenes de las fuerzas navales americanas que bloquean la Isla. Nuestras instrucciones a los marineros soviéticos, son observar estrictamente las normas universalmente aceptadas de navegación en las aguas internacionales, y no retirarse un paso de ellas. Y si el lado americano viola estas reglas, debe comprender en ese caso, en quien descansará la responsabilidad. Naturalmente nosotros simplemente no seremos los espectadores con respecto a los actos piráticos por las naves americanas en alta mar. Nosotros nos forzaremos entonces por nuestra parte, para tomar las medidas que nosotros consideramos necesaria y adecuada para protege nuestro derechos. Nosotros tenemos todo lo necesario para hacerlo.

Respetuosamente,

N. Khruschev
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De Kennedy a Khruschev --- Traducción automática en computadora.
Washington, 25 de octubre de 1962, 1:59 a.m.

Al oficial soviético de mas alto rango disponible.

Yo he recibido su carta del 24 de octubre, y siento mucho que usted todavía no parece entender lo que nos ha movido en este asunto. La sucesión de eventos está clara. En agosto había informes de embarques importantes de equipo militar y técnicos de la Unión Soviética a Cuba. Al principio del septiembre yo indiqué muy simplemente que los Estados Unidos considerarían cualquier embarque de armas ofensivas, como que presentaría serios problemas. Después de ese tiempo, este Gobierno recibió la seguridad más explícitas de su Gobierno y sus representantes, públicamente y privadamente, que ninguna arma ofensiva estaba enviándose a Cuba. Si usted repasará la declaración emitida por Tass en septiembre, usted verá claramente que esta seguridad fue dada.

En la confianza de estas solemnes seguridades, yo insistí en aquellos momentos de refrenar en este país a los que estaba insistiendo en una acción sobre este asunto.

Y entonces yo aprendí más allá de la duda, lo que usted no ha negado ... a saber, que todos estas seguridades públicas eran falsas, y que su personal militares ha establecido recientemente bases de proyectiles en Cuba. Yo le pido que reconozca claramente Sr. Chairman, que no era yo quién emitió el primer desafío en este caso, y que a la luz de estas actividades en Cuba, requirieron las respuestas que yo he anunciado.

Yo repito a mi pesar, de que estos eventos deben causar un deterioro en nuestras relaciones. Yo espero que su Gobierno tomará la acción necesaria para una pronta restauración de la situación.

Atentamente, John F. Kennedy.
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Khruschev a Kennedy ---- Traducción automática en computadora.

Moscú, 26 de octubre de 1962, 7 p.m.

Estimado Sr. Presidente:

Yo he recibido su carta del 25 de octubre. De su carta yo recibí el sentimiento que usted tiene un poco de comprensión de la situación que se ha desarrollado y el sentido de responsabilidad. Yo valoro esto.

Ahora nosotros ya hemos intercambiado públicamente nuestras evaluaciones de los eventos alrededor de Cuba, y cada uno de nosotros ha puesto su explicación y su comprensión de estos eventos. Por consiguiente, yo juzgaría que al parecer una continuación de intercambio de opiniones a tal distancia, incluso en la forma de cartas confidenciales, apenas agregará algo a cada lado de lo que ya ha dicho al otro.

Yo pienso que usted me entenderá correctamente, si usted está muy interesado sobre el bienestar del mundo.

.....................

En el nombre del Gobierno soviético y el pueblo soviético, yo lo aseguro que sus conclusiones con respecto a las armas ofensivas en Cuba son infundadas. Está claro de lo que usted me ha escrito, que nuestras concepciones son diferentes en eso, o más bien, nosotros tenemos consideraciones diferentes de éstos, o esos medios militares. De hecho, en la realidad, las mismas formas de armas pueden tener interpretaciones diferentes.

Usted es un hombre militar, y yo espero me entenderá. Permítanos tomar un cañón simple por ejemplo. Qué clase de medios es esto: ¿ofensiva o defensivo? Un cañón es un medios defensivos si es fijo a defender límites o una área fortificada. Pero si uno concentra la artillería, y agrega a él un número necesario de tropas, entonces los mismos cañones se vuelven un medios ofensivos, porque .................................

Cómo puede uno, por consiguiente, dar tal interpretación completamente incorrecta como usted está dando ahora, de que algunos clases de medios en Cuba son ofensivos. Todos los medios localizados allí, y yo le aseguro de esto, tienes un carácter defensivo, están solamente en Cuba para los propósitos de defensa, y nosotros los hemos enviado a Cuba a demanda del Gobierno cubano. Usted, sin embargo, dice que éstos son medios ofensivos.

¿Pero, Sr. Presidente, usted piensa muy en serio que Cuba puede atacar a los Estados Unidos, y que incluso nosotros junto con Cuba podemos atacarlo desde territorio de Cuba? ¿Usted realmente puede pensar así? ¿Cómo esto es posible?

Nosotros no entendemos esto. Tiene algo tan nuevo aparecido en estrategia militar, que uno puede pensar que es posible atacar así. Yo digo el ataque precisamente, y no destruir, desde los bárbaros, las personas que han perdido su sentido, destruyan.

Yo creo que usted no tiene ninguna base para pensar de esta manera. Usted puede considerarnos con desconfianza, pero en cualquier caso, usted puede estar tranquilo en esta consideración, que nosotros somos de buen juicio, y entendemos absolutamente bien que si nosotros lo atacamos, usted responderá de la misma manera. Pero usted también recibirá lo mismo que usted lanza contra nosotros. Y yo pienso que usted también entiende esto. Mi conversación con usted en Viena me da el derecho para hablar con usted esta manera. Esto indica que nosotros somos personas normales, que nosotros entendemos correctamente y correctamente evaluamos la situación. Por consiguiente, ¿cómo nosotros podemos permitir las acciones incorrectas que usted atribuye a nosotros? Sólo locos o suicidas que quieren perecer y destruir el mundo entero antes de que ellos se mueran, podría hacer esto. Nosotros, sin embargo, queremos vivir y no queremos destruir su país. Nosotros queremos algo bastante diferente, competir con su país en una base pacífica. Nosotros reñimos con usted, nosotros tenemos diferencias ideológicas. Pero nuestra vista del mundo consiste en esto, esas cuestiones ideológicas, así como los problemas económicos, no debe resolverse por medio del ejército, ellos deben resolverse en base a la competencia pacífica, es decir, como esto se entiende en la sociedad capitalista, en base a la competencia. ............. ...............

Usted ha proclamado ahora medidas piráticas que eran empleada en la Edad Media, cuando barcos procediendo en las aguas internacionales están agredidos, y usted ha llamado esto " una cuarentena " alrededor de Cuba. Nuestros barcos, al parecer, entrarán pronto en la zona que su Armada está patrullando. Yo lo aseguro que estos barcos, ahora limitados para Cuba, están llevando la más inocente carga pacífica.

¿Usted realmente piensa que nosotros sólo nos ocupamos con el transporte de armas ofensivas llamadas atómica y bombas de hidrógeno? Aunque quizás su personal militar imaginan que es eso, alguna clase de tipo especial de armas, yo lo aseguro que son los más ordinarios pacíficos productos.

Por consiguiente, Sr. Presidenta, permítanos mostrar el buen sentido. Yo lo aseguro que en esas naves que van rumbo a Cuba, no hay ninguna arma en absoluto. Las armas que eran necesaria para la defensa de Cuba ya están allí. Yo no quiero decir que no había cualquier embarque de armas en absoluto. No, había tales embarques. Pero ahora Cuba ya ha recibido los medios necesarios de defensa. ........ .......... ....... ............ .......... ............

Permítanos normalizar las relaciones. Nosotros hemos recibido una apelación del Secretario General de la ONU, U Thant, con sus propuestas. Yo ya le he contestado. Sus propuestas son, - que nuestro lado no debe transportar armamentos de cualquier tipo a Cuba durante un cierto periodo de tiempo, mientras están dirigiéndose las negociaciones - y nosotros estamos listos entrar en tales negociaciones - y el otro lado no debe emprender cualquier clase de acciones pirata contra barcos en la navegación en alta mar. Yo considero estas propuestas razonable. Ésta sería una manera de salir de la situación que se ha creado, qué le daría la posibilidad de respirar serenamente a las gentes. ¿Usted ha preguntado lo que pasó, lo que evocó la entrega de armas a Cuba? Usted ha hablado sobre esto a nuestro Ministro de Asuntos Extranjeros. Yo le diré, Sr. Presidente, lo que francamente lo evocó.

Nosotros estábamos muy apesadumbrado por el hecho (yo hablé sobre él en Viena), que un desembarco tuvo lugar. que el ataque cometido en Cuba, dio como resultado de que muchos cubanos perecieran. Usted me dijo entonces que ese había sido un error. Yo respeté esa explicación. Usted lo repitió a mí varias veces, señalando que no todos los que ocupan una posición alta, reconocerían sus errores como usted había hecho. Yo valoro tal franqueza. Por mi parte yo le dije, que nosotros también tenemos no menos valor; nosotros también reconocimos esos errores que se habían cometido durante la historia de nuestro estado, y no sólo los reconozco, sino que grandemente los condeno.

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¿Por qué nosotros hemos procedido ayudar a Cuba en lo militar y la ayuda económica? La respuesta es: Nosotros hemos procedido tan sólo por razones humanitarias. Una vez nuestros pueblos tenía una revolución, cuando la Rusia todavía era un país retrogrado. Nosotros fuimos atacados entonces. Nosotros éramos el blanco de ataque por muchos países. EE.UU. participó en esa aventura. Esto se ha registrado por los participantes de la agresión contra nuestro país. Un libro entero ha sido escrito sobre esto por las Tumbas Generales, que en ese momento comandaba a los Cuerpos Expedicionarios americanos. Las tumbas lo llamaron "La Aventura americana en Siberia".

Nosotros sabemos cual difícil es lograr una revolución, y cual difícil es reconstruir un país en nuevas fundaciones. Nosotros simpatizamos sinceramente con Cuba, y el pueblo cubano, pero nosotros no estamos interfiriendo en las cuestiones de estructura doméstica, nosotros no estamos interfiriendo en sus asuntos. La Unión Soviética desea ayudar a los cubanos a construir su vida, como ellos la deseen, y que otros no deben impedirlos.

Usted dijo una vez que los Estados Unidos no estaban preparando una invasión. Pero usted también declaró que usted simpatizaba con los emigrantes contra-revolucionarios cubanos, que usted los apoya, y ayudaría para que ellos emprendieran sus planes contra el Gobierno actual de Cuba.

Tampoco es un secreto para cualquiera, que la amenaza de ataque armado, la agresión constantemente, ha continuado y continúa encima de Cuba. Era sólo esto que nos impelió responder a la demanda del Gobierno cubano, para proveer la ayuda de fortalecer la capacidad defensiva de su país.

Si las seguridades fueran dadas por el Presidente y el Gobierno de los Estados Unidos, que el propio EE.UU. no participaría en un ataque a Cuba y refrenaría a otros de acciones de esta clase, si usted revocara su flota, esto cambiaría todo inmediatamente. Yo no estoy hablando por Fidel Castro, pero yo pienso que él y el Gobierno de Cuba, evidentemente declararían la desmovilización y recurrirían al pueblo para empezar la labor pacífica.

Entonces también la cuestión de armamentos desaparecería, desde que si no hay ninguna amenaza, entonces los armamentos son una carga para cada pueblo. Entonces también la cuestión de la destrucción, no sólo de los armamentos que usted llama ofensivo, sino también de todos los otros armamentos.

Yo hablé en nombre del Gobierno soviético en los Naciones Unidas, e introduje una propuesta para disolver todos los ejércitos, y para la destrucción de todos los armamentos. ¿Cómo yo entonces, puedo contar ahora en esos armamentos?

Los armamentos traen sólo desastres. Cuando uno los aumenta, esto daña la economía, y si uno los pone a usar, entonces ellos destruyen a las personas en ambos lados. Por consiguiente, sólo un loco puede creer que los armamentos son los medios principales en la vida de la sociedad. No, ellos son una pérdida de energía humana, y lo que son para la destrucción de hombre aun más. Si las personas no muestran sabiduría, entonces en el último análisis, ellos vendrán en un choque, como los topos ciegos, y entonces el exterminio recíproco empezará.

Permítanos por consiguiente mostrar la sabiduría del estadista. Yo propongo: Nosotros por nuestra parte, declararemos que nuestras naves, destinadas para Cuba, no llevarán ningún tipo de armamentos. Usted declararía que los Estados Unidos no invadirán Cuba con sus fuerzas y no apoyarán cualquier clase de fuerzas que podrían pensar llevar a cabo una invasión de Cuba. Entonces la necesidad para la presencia de nuestros especialistas militares en Cuba desaparecería.

Sr. Presidente, yo recurro a usted para pesar bien las acciones agresivas piráticas que usted ha declarado, EE.UU. piensan llevar a cabo en las aguas internacionales. Usted sabe que cualquier hombre sensato simplemente no puede estar de acuerdo con esto, no puede reconocer su derecho a tales acciones.

Si usted hiciera esto como el primer paso hacia provocar la guerra, bien, entonces es evidente que nada más se deja a nosotros, sino para aceptar este desafío suyo.

Sin embargo, si usted no ha perdido su auto dominio, y sensiblemente ha concebido lo que esto podría causar, entonces Sr. Presidente, nosotros y usted no han de tirar de los extremos de la soga en que usted ha atado ahora el nudo de la guerra, porque el más de nosotros dos de el tirón, más firme ese nudo se atará.

Y un momento puede venir cuando ese nudo se atará tan firme, que incluso quién lo ató no tendrá la fuerza para desatarlo, y entonces será necesario cortar ese nudo, y lo que eso significaría no es para mí explicar a usted, porque usted entiende perfectamente de qué fuerzas terribles nuestros países disponen.

Por consiguiente, si no hay ninguna intención para apretar ese nudo y condenar el mundo a la catástrofe de guerra termonuclear, entonces no sólo permítanos relajar las fuerzas que tiran de los extremos de la soga, permítanos tomar las medidas para desatar ese nudo. Nosotros estamos listos para esto.

Nosotros damos la bienvenida a todas las fuerzas que están de pie en las posiciones de paz. Por consiguiente, yo expresé la gratitud a Sr. Bertrand Russell, quién manifestó alarma y preocupación por el destino del mundo, y yo respondí prontamente a la apelación del Secretaria General de la ONU, U Thant.

Ahí, Sr. Presidente, es mis pensamientos, que si usted estuviera de acuerdo con ellos, podría acabar con esta tensa situación que está perturbando a todas las gentes.

Estos pensamientos se dictan por un deseo sincero de relevar la situación, quitar la amenaza de guerra.

Respetuosamente suyo,

N. Khruschev.
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Khruschev a Kennedy ---- Traducción automática en computadora.

Moscú, 27 de octubre de 1962.

Estimado Sr.. Presidente, yo he estudiado con gran satisfacción su contestación a Sr. Thant acerca de las medidas que deben tomarse para evitar el contacto entre nuestros navíos, y por eso evitar consecuencias irreparables y fatales. Este razonable paso de su parte, fortalece mi creencia que usted está mostrando la preocupación para preservar la paz, y que yo noto con satisfacción. Yo ya he dicho que nuestro pueblo, nuestro Gobierno, y yo personalmente como Presidente del Concilio de Ministros, nos preocupamos solamente por tener nuestro país desarrollado, y ocupar un lugar digno entre todos los pueblos del mundo, en la competencia económica, en el desarrollo de la cultura y las artes, y aumentando el nivel de vida del pueblo. Éste es el campo más noble y necesario para la competencia, y el vencedor y los vencimos solo derivaremos en beneficio de él, porque eso significa paz y un aumento en los medios por los cuales el hombre vive y encuentra regocijo.

En su declaración usted expresó la opinión que el objetivo principal simplemente no era llegar a un acuerdo y tomar medidas para prevenir el contacto entre nuestros navíos, y por consiguiente pudo ahondar la crisis, que como resultado de ese contacto, crear la chispa de un conflicto militar, que después todas las negociaciones serían superfluas, porque otras fuerzas y otras leyes entrarían entonces en el juego, las leyes de guerra.

Yo estoy de acuerdo con usted que éste es sólo el primer paso. La cosa principal que debe hacerse es normalizar y estabilizar la situación de paz entre los estados y entre los pueblos.

Yo entiendo su preocupación por la seguridad de los Estados Unidos, Sr. Presidente, porque éste es el primer deber de un Presidente. Pero nosotros también nos perturbamos sobre estas mismas cuestiones; yo llevo esas mismas obligaciones como Presidente del Concilio de Ministros de la U.S.S.R. Usted ha estado alarmado por el hecho que nosotros hemos ayudado a Cuba con las armas para fortalecer su capacidad de defensa, porque cualquier armas que pueda poseer Cuba, no puede igualarse con usted, ya que la diferencia en magnitud es muy grande, particularmente en vista a los medios modernos de destrucción.

Nuestro objetivo ha sido y es ayudar a Cuba, y nadie puede disputar la humanidad de nuestros motivos, que se orientan hacia permitirle a Cuba vivir apaciblemente y desarrollarse de la manera que el pueblo desee.

Usted desea garantizar la seguridad de su país, y esto es entendible. Pero Cuba también quiere la misma cosa; todos los países quieren mantener su seguridad. Pero cómo es que nosotros, la Unión Soviética, nuestro Gobierno, evaluar sus acciones que se expresan en el hecho que usted ha rodeado a la Unión Soviética con bases militares; rodeado a nuestros aliados con bases militares; bases militares puestas literalmente alrededor de nuestro país, y estacionó sus armamentos del proyectil allí. Esto no es secreto. personal americano responsables declaran abiertamente para que es.

Sus proyectiles se localizan en Bretaña, se localizan en Italia, y apuntan contra nosotros. Sus proyectiles se localizan en Turquía.

Usted se perturba sobre Cuba. Usted dice que esto lo perturba porque es a 90 millas por el mar de la costa de los Estados Unidos de América. Pero Turquía nos une; nuestros centinelas patrullan de un lado a otro y nos ven. ¿Usted considera entonces, que usted tiene el derecho para exigir la seguridad por su país, y el quitar las armas que usted llama ofensivas, pero no otorga el mismo derecho a nosotros?

Usted ha puesto armas de proyectil destructivos que usted llama ofensivas, en Turquía, literalmente al lado de nosotros. ¿Cómo entonces puede reconocerse que nuestras capacidades militares se reconcilien con tales relaciones desiguales entre nuestros grandes estados? Esto es irreconciliable.

Es bueno, Sr. Presidente, que usted ha estado de acuerdo en que nuestros representantes se encuentren y empiecen a hablar, al parecer a través de la mediación de U Thant, el Secretario General de las Naciones Unidas. Por consiguiente, él ha asumido el papel de un mediador hasta cierto punto, y nosotros consideramos que él podrá cubrir responsablemente con esta misión, con tal de que, por supuesto, que cada parte despliegue en esta controversia buena voluntad.

Yo pienso que sería posible acabar la controversia rápidamente y normalizar la situación, y entonces los pueblos podrían respirar más fácilmente, considerando que los estadistas cumplieron con la responsabilidad, que son de mente sobria y tienen un conocimiento de su responsabilidad, combinado con la habilidad de resolver cuestiones complejas, y no traer las cosas a una catástrofe militar.

Por consiguiente yo hago esta propuesta: Nosotros estamos dispuestos a quitar de Cuba los medios que usted considera ofensivo. Nosotros estamos dispuesto llevar a cabo esto y hacer esta garantía en las Naciones Unidas. Sus representantes harán una declaración al efecto, que los Estados Unidos por su parte, considerado la inquietud y ansiedad del Estado soviético, quitarán sus medios análogos de Turquía.

Permítanos alcanzar el acuerdo acerca del periodo de tiempo necesitado por usted y por nosotros para producir esto. Y después de eso, personas asignadas por el Concilio de Seguridad de Naciones Unidas, podrían inspeccionar en el lugar que el cumplimiento de las garantías se hizo.

Por supuesto, el permiso de los Gobiernos de Cuba y Turquía es necesario para la entrada en esos países de estos representantes, y para la inspección del cumplimiento de la garantía hecha por cada lado. Claro, sería mejor si estos representantes disfrutaran la confianza del Concilio de Seguridad como del suyo y mío (los Estados Unidos y la Unión Soviética), y también el de Turquía y Cuba.

Yo no pienso que sería difícil de seleccionar a las personas que disfrutarían la confianza, y respeto de todas las partes involucradas.

Nosotros haciendo este compromiso en el orden de dar satisfacción y esperanza a los pueblos de Cuba y Turquía, y fortalecer la confianza en su seguridad, haremos una declaración dentro del edificio del Concilio de Seguridad, al efecto de: que el Gobierno soviético da una solemne promesa de respetar la inviolabilidad de las fronteras y soberanía de Turquía, no interferir en sus asuntos interiores, no invadir Turquía, no hacer disponible nuestro territorio como una cabeza de puente para una invasión, y que también refrenaría aquéllos que contemplan cometer una agresión contra Turquía del territorio de la Unión Soviética o del territorio de los otros estados vecinos de Turquía.

El Gobierno de Estados Unidos hará una declaración similar dentro del Concilio de Seguridad con respecto a Cuba. Declarará que los Estados Unidos respetarán la inviolabilidad de las fronteras de Cuba y su soberanía, garantizaran no interferir en sus asuntos interiores, no invadir Cuba, o hacer su territorio disponible como una cabeza de puente para una invasión, y también refrenarán aquéllos que podrían contemplar cometer una agresión contra Cuba desde el territorio de los Estados Unidos, o del territorio de los otros estados vecinos a Cuba.

Por supuesto, para esto nosotros tendríamos que venir a un acuerdo con usted, y especificar un cierto límite de tiempo. Permítanos aceptar algún periodo de tiempo, pero sin el retraso innecesario.

Los medios situados en Cuba de que usted habla y qué lo perturba, como usted ha declarado, está en las manos de oficiales soviéticos. Por consiguiente, cualquier uso accidental de ellos en detrimento de los Estados Unidos se excluye.

Estos medios se sitúan en Cuba a la demanda del Gobierno cubano, y sólo son para los propósitos de la defensa. Por consiguiente, si no hay ninguna invasión a Cuba, o se ataca a la Unión Soviética, o cualquiera de nuestros otros aliados, entonces claro estos medios no son y no serán una amenaza para nadie. Porque ellos no son para los propósitos de ataque.

Si usted está conforme con mi propuesta, Sr. Presidente, entonces nosotros enviaríamos a nuestros representantes a Nueva York, a las Naciones Unidas, y les daríamos instrucciones para alcanzar rápidamente. Si usted también selecciona a su personal, y les da las instrucciones correspondientes, entonces esta cuestión puede resolverse rápidamente.

¿Por qué me gustaría hacer esto? Porque el mundo entero esta ahora temeroso, y espera acciones sensatas de nosotros. La más gran alegría para todas las gentes, sería el anuncio de nuestro acuerdo y la erradicación de la controversia que ha surgido.

Yo concedo gran importancia en cuanto a este acuerdo, que podría servir como un buen principio, y podría hacer en particular, más fácil para alcanzar un acuerdo en prohibir las pruebas del armas nucleares. La cuestión de las pruebas podría resolverse en forma paralela, sin conectar uno con el otro, porque éstos son problemas diferentes. Sin embargo, es importante que el acuerdo se alcance en ambos de estos problemas, para presentar a la humanidad un buen regalo, y también para alegrarlo con las noticias que el acuerdo se ha alcanzado en la cesación de pruebas nucleares, y que por consiguiente la atmósfera ya no se envenenará. Nuestra posición y la suya en este tema, están muy unidas.

Todos esto posiblemente podrían servir como un ímpetu bueno, hacia el hallazgo de acuerdos mutuamente aceptables en otros problemas polémicos, en que usted y yo hemos estado intercambiando puntos de vista. Estos problemas no han estado hasta ahora resueltos, pero ellos están esperando solución urgente, que aclararía la atmósfera internacional. Nosotros estamos preparado para esto.

Éstas son mis propuestas, Sr. Presidente.

Respetuosamente suyo,

N. Khruschev
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De Kennedy a Khruschev --- Traducción automática en computadora.
Washington, 27 de octubre de 1962, 8:05 p.m.

Estimado Sr. Chairman:

Yo he leído su carta del 26 de octubre con gran cuidado, y doy la bienvenida a la manifestación de su deseo de buscar una pronta solución al problema. La primera cosa que necesita ser hecho, sin embargo, es para trabajar en el cese de bases de proyectiles ofensivo en Cuba, y para todos los sistemas del armas en Cuba capaz de uso ofensivo, deben ser dado inoperable, bajo los arreglos en vigor de las Naciones Unidas.

Asumiendo esto se hace rápidamente, yo he dado a mis representantes en Nueva York, instrucciones que les permitirán funcionar este fin de semana, en cooperación con el actual Secretario General y sus representantes, un arreglo para una permanente solución al problema cubano, sugeridas a lo largo de su carta del 26 de octubre.

Cuando yo leí su carta, los elementos importantes de sus propuestas qué parece generalmente aceptable como yo los entiendo, es como sigue:

1) Usted estaría de acuerdo en quitar estos sistemas del armas de Cuba, bajo la observación apropiada y vigilancia de las Naciones Unidas; y comprometerse, con las seguridades convenientes, para detener la introducción de tales sistemas del armas en Cuba.

2) Nosotros por nuestra parte, estaríamos de acuerdo en el establecimiento de arreglos adecuados a través de los Naciones Unidas, para garantizar se lleve a cabo, y la continuación de estos compromisos: (a) quitar la cuarentena rápidamente que está ahora en efecto (b) y dar las seguridades contra una invasión a Cuba. Yo estoy seguro que otras naciones del Hemisferio Occidental, estarían preparadas para hacer lo mismo.

Si usted diera instrucciones similares a sus representantes, no hay ninguna razón para qué nosotros podamos completar estos arreglos, y anunciarlos al mundo dentro de un par de días.

El efecto de tal compromiso en aliviar las tensiones mundiales, nos permitiría que trabajáramos hacia un arreglo más general que considera otros armamentos, como el propuesto en su segunda carta que usted hizo pública.

Me gustaría decir de nuevo, que los Estados Unidos están muy interesados en reducir las tensiones y detener la carrera de armamentos; y si su carta significa que usted se prepara discutir una detente concerniente a la OTAN y el Pacto de Varsovia, nosotros nos preparamos a considerar con nuestros aliados cualquier propuesta realmente útil.

Pero el primer elemento, permítame enfatizar, es la cesación del trabajo en los sitios de proyectil en Cuba, y dar la seguridad que tales armas son inoperable, bajo las garantías internacionales. La continuación de esta amenaza, o una prolongación de esta discusión acerca de Cuba, uniéndose estos problemas a la cuestión europea y la seguridad mundial, llevaría ciertamente a una intensificación de la crisis cubana, y un grave riesgo a la paz del mundo. Por esta razón, yo espero que nosotros podamos estar de acuerdo rápidamente en conformidad a esta carta y su carta de 26 de octubre.

John F. Kennedy
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Khruschev a Kennedy --- Traducción automática en computadora.

Moscú, 28 de octubre de 1962.

Estimado Sr. Presidente. Yo he recibido su mensaje del 27 de octubre. Yo expreso mi satisfacción y le agradezco el sentido de proporción que usted ha expuesto para la preservación de la paz del mundo.

Yo considero con gran comprensión su preocupación, y la preocupación del pueblo de Estados Unidos, en relación con el hecho que las armas que usted describe como ofensivas, son de hecho armas formidables. Usted y nosotros entendemos qué tipo de armas son.

En orden de eliminar tan rápidamente como sea posible el conflicto que pone en peligro la causa de la paz, para dar seguridad a todos los pueblos que piden paz, y para tranquilizar a las personas americanas, que yo también estoy seguro quieren paz, como hace el pueblo de la Unión Soviética y el Gobierno soviético, además de las instrucciones dadas anteriormente en la interrupción de trabajo en los sitios de construcción de armas, he dado una nueva orden para desmantelar las armas que usted describió como ofensivas, y regresarlas a la Unión Soviética.

Sr. Presidente, me gustaría repetir lo que yo ya había escrito a usted en mis anteriores mensajes, que el Gobierno soviético ha dado la ayuda económica a la República de Cuba, así como las armas, porque Cuba constantemente estaba bajo la amenaza continua de una invasión.

Un barco pirata había bombardeado La Habana. Ellos dicen que este bombardeo se hizo por emigrantes cubanos irresponsables. No obstante, la pregunta es, desde dónde ellos dispararon. Es un hecho que estos cubanos no tienen ningún territorio, ellos son fugitivos de su país, y ellos no tienen ningún medios para dirigir operaciones militares.

Esto significa que alguien puso en sus manos estas armas para bombardear La Habana, y para la piratería en el Caribe, en las aguas territoriales cubanas.

Es imposible en este tiempo, no darse cuenta de una nave pirata, considerado la concentración en el Caribe de naves americanas, de que todo puede verse y puede observarse. En estas condiciones, naves piratas vaguen libremente alrededor de Cuba y hagan ataques piratas a naves con carga pacíficas. Se sabe incluso, que ellos bombardearon una nave de carga británica. En una palabra, Cuba estaba bajo la amenaza continua de fuerzas agresivas que no ocultaron su intención para invadir su territorio.

El pueblo cubano quieren construir su vida en sus propios intereses, sin la interferencia externa. Éste es su derecho, y ellos no pueden culparse de querer ser amos de su propio país y disponer de los frutos de su propia labor.

Sr. Presidente, me gustaría decir más claramente otra vez, que nosotros no pudiéramos permanecer indiferentes a esto. El Gobierno soviético decidió dar la ayuda a Cuba con los medios de defensa contra la agresión, sólo con los medios para los propósitos de la defensa.

Yo considero con respeto y confía, en la declaración que usted hizo en su mensaje del 27 de octubre de 1962, que no habría ningún ataque, ninguna invasión a Cuba, y no sólo por parte de los Estados Unidos, pero también por parte de otras naciones del Hemisferio Occidental, como usted dijo en su mismo mensaje. Entonces los motivos que nos indujeron dar ayuda de tal tipo a Cuba desaparecen.

Es por esta razón que nosotros instruimos a nuestros oficiales, que ya yo le había informado anteriormente a Ud., que están en las manos de los oficiales soviéticos, tomaran las medidas apropiadas para discontinuar la construcción de los medios mencionado, desmantelarlos, y, para devolverlos al Unión Soviética.

Como yo le había informado en la carta del 27 de octubre, nosotros nos preparamos alcanzar el acuerdo para permitirles a los Representantes de las Naciones Unidas, verificar el desmantelando de estos medios.

Así que en vista de la seguridad que usted ha dado, y nuestras instrucciones en desmantelar, hay la condición por eliminar el conflicto presente.

Yo noto con satisfacción que usted ha respondido al deseo que yo expresé con respecto a la eliminación de la peligrosa situación mencionada, así como con respecto a mantener las condiciones para una apreciación más pensativa de la situación interior, cargada como está con los grandes peligros en nuestra era de armas termonucleares, cohetes, naves espaciales, cohetes globales, y otras armas mortales. Todas las personas están interesadas en asegurar la paz.

Por consiguiente, vestidos con confianza y gran responsabilidad, nosotros no debemos permitir agravar la situación, y debemos sellar los centros dónde una situación peligrosa cargada con graves consecuencias para la causa de paz han surgido. Si nosotros junto con usted, y con la ayuda de otras personas de buena voluntad, tenemos éxito eliminando esta tensa atmósfera, nosotros también debemos hacer cierto que ningún otro conflicto peligroso surgiría, que podría llevar a una catástrofe nuclear mundial.

En conclusión, me gustaría decir algo sobre una relajación entre la OTAN y el Tratado de Varsovia, países que usted ha mencionado. Nosotros hemos hablado sobre esto, y estamos preparado continuar intercambiando puntos de vistas en esta cuestión con usted, y encontrar una solución razonable.

A nosotros nos gustaría continuar el intercambio de puntos de vistas en la prohibición de armas atómicas y termonucleares, desarme general, y otros problemas que se relacionan a la relajación de tensión internacional.

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Nosotros queremos nada más que paz. Nuestras gente están disfrutando los frutos de su labor pacífica. Ellos han logrado tremendos éxitos desde la Revolución del octubre, ...... .........

Me gustaría recordarle a Ud., Sr. Presidente, que aviones de reconocimiento militares han violado las fronteras de la Unión Soviética. En relación con esto ha habido conflictos entre nosotros y notas intercambiadas. En 1960 nosotros derribamos un avión U-2, cuyo vuelo de reconocimiento encima de la URSS, arruinó la conferencia de la cumbre en París. En ese momento usted tomó una posición correcta, y denunció ese acto criminal de la Administración americana anterior. Pero durante su período como Presidente, otra violación de nuestra frontera ha ocurrido, un avión U-2 americano en el área de Sakhalin. Nosotros le escribimos sobre la violación del 30 de agosto. En ese momento usted contestó que esa violación había ocurrido como resultado de un mal tiempo, y dio seguridad que esto no se repetiría. Nosotros confiamos en su palabra, porque el tiempo en ese momento estaba de hecho pobre en esa área.

Pero no tenía sus aviones ordenes para volar sobre nuestro territorio. La conclusión es que esto se está haciendo con el conocimiento del Pentágono, que pisotea las normas internacionales, y violan las fronteras de otros estados.

Un caso aun más peligroso ocurrió el 28 octubre, cuando uno de sus aviones de reconocimiento incursionó encima de las fronteras soviéticas, en el área de Chukotka, Península al norte, y voló encima de nuestro territorio.

La pregunta es, Sr. Presidente: ¿Cómo nosotros debemos considerar esto? Que es esto: ¿Una provocación?

Uno de sus aviones viola nuestra frontera durante este ansioso tiempo que nosotros dos estamos experimentando, cuando todo se ha puesto en la prontitud del combate.

¿No es un hecho que fácilmente un avión americano intruso, pudiera tomarse fácilmente como un bombardero nuclear, que podría empujarnos a un paso fatal? Y más desde que el Gobierno americano y el Pentágono, declararon hace tiempo que ustedes están manteniendo una continua patrulla de bombardero nuclear. Por consiguiente, usted puede imaginar la responsabilidad que usted está asumiendo, especialmente ahora, cuando nosotros estamos viviendo a través de tiempos ansiosos.

Me gustaría expresar el siguiente deseo, que concierne al pueblo cubano. Usted no tiene relaciones diplomáticas con Cuba, pero a través de mis funcionarios en Cuba, yo tengo los informes que los aviones americanos están haciendo vuelos encima de Cuba.

Nosotros estamos interesados que no debe haber ninguna guerra en el mundo, y que el pueblo cubano deben vivir en paz. Y además, Sr. Presidente, no es ningún secreto que nosotros tenemos nuestro personal en Cuba. Bajo un tratado con el Gobierno cubano, nosotros hemos enviado a funcionarios, instructores, principalmente personal civil: especialistas, agrónomos, técnicos del parque zoológico, regadíos, especialistas en la tierra, obreros civiles, chóferes de tractor, y otros. Nosotros nos preocupamos por ellos.

Me gustaría que usted considerara, Sr. Presidente, que la violación de espacio aéreo cubano por aviones americanos, también podría llevar a consecuencias peligrosas. Y si usted no quiere que esto suceda, se haría bien no dar ninguna causa para que una situación peligrosa surja.

Nosotros debemos tener ahora cuidado, y debemos contener cualquier paso que no sería útil a la defensa de los estados involucrado en el conflicto, y que solo podría causar irritación, e incluso podría servir como una provocación para un paso fatal. Por consiguiente, nosotros debemos desplegar juicio, razón, y retener semejantes pasos.

Nosotros valoramos la paz, quizás más aun que otras gentes, porque nosotros llevamos a cabo una guerra terrible con Hitler. Pero nuestras gentes no vacilarán ante cualquier prueba.

Nuestras gentes confían en su Gobierno, y nosotros aseguramos a nuestras gentes y a la opinión pública mundial, que el Gobierno Soviético no permitirá el mismo ser provocado. Pero si los provocadores liberan una guerra, ellos no evadirán su responsabilidad. Pero nosotros estamos seguros que la razón triunfará, que esa guerra no se liberará, y la paz y la seguridad de las gentes se garantizará.

En relación con las negociaciones actuales entre el Secretario General U Thant, y representantes del Unión Soviética, los Estados Unidos, y la República de Cuba, el Gobierno soviético ha enviado al Primer Diputado de Relaciones Extranjeras V. V. Kuznetsov a Nueva York, para ayudar U Thant en sus nobles esfuerzos de eliminar la situación peligrosa presente.

Respetuosamente suyo,

N. Khruschev.
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De Kennedy a Khruschev --- Traducción automática en computadora.

Washington, 28 de octubre de 1962, 5:03 p.m.

Yo estoy contestando en seguida a su mensaje de la transmisión del veintiocho de octubre, debido a la gran importancia yo lo vinculo para avanzar rápidamente en finalizar la crisis cubana, aunque el texto oficial no me ha llegado todavía.

Yo pienso que usted y yo, con nuestras responsabilidades para el mantenimiento de paz, estábamos conscientes que los acontecimientos estaban acercándose a un punto, dónde los eventos podrían ponerse inmanejables. Así que yo doy la bienvenida a este mensaje, y lo considero una contribución importante a la paz.

Los distinguidos esfuerzos del Secretario General U Thant, han facilitado nuestras tareas grandemente. Yo considero mi carta a usted de octubre veintisiete, y su respuesta de hoy, como firmes compromisos por parte de los dos, nuestros gobiernos, que deben llevarse a cabo rápidamente. Yo espero que las medidas necesarias pueden tomarse en seguida a través de los Naciones Unidas como su mensaje dice, para que los Estados Unidos puedan quitar a su vez la cuarentena que ahora esta en efecto. Yo ya he hecho los arreglos para informar todas estas medidas a la Organización de Estados Americanos, cuyos miembros comparten un interés profundo de una paz genuina en el área caribeña.

Usted se refirió en su carta a una violación de su frontera por un avión americano en el área de la Península de Chukotsk. Yo he sabido que este avión, sin armas, o equipo fotográfico, estaba comprometido en una misión sacando muestras del aire, en relación con sus pruebas nucleares. Su curso era directo de la base de la fuerza aérea Eielson en Alaska al Polo Norte, y al regresar poniendo sur, el piloto hizo un serio error de navegación, que lo llevó encima del territorio soviético. Él inmediatamente hizo un llamado abierto de emergencia, para ayuda de navegación, y fue guiado a su base por la ruta más directa. Yo lamento este incidente, y veré se tomen todas las precauciones para prevenir se repita.

Sr. Chairman, nuestros dos países tienen grandes tareas incompletas, y yo sé que sus gentes, así como aquéllos en los Estados Unidos, pueden pedir nada mejor que seguir libre del miedo de guerra. La ciencia moderna y la tecnología nos han dado la posibilidad de hacer labores fructíferas, más allá de algo con que podría soñarse hace unas décadas.

Yo estoy de acuerdo con usted, que nosotros debemos consagrar la atención urgente al problema del desarme, como el relacionado al mundo entero, y también a las áreas críticas. Quizás ahora, cuando nosotros damos un paso atrás del peligro, nosotros podemos juntos hacer un real progreso en este vital campo.

Yo pienso que nosotros debemos dar prioridad a la cuestión relacionada a la proliferación de armas nucleares, en la tierra y en el espacio exterior, y al esfuerzo para una prohibición de las pruebas nucleares. Pero nosotros también debemos trabajar fuerte para ver si podemos estar de acuerdo en medidas más amplias de desarme, y ponerlas en funcionamiento en una fecha cercana.

El Gobierno de Estados Unidos se preparará a discutir estas cuestiones urgentemente, y en un espíritu constructivo, en Ginebra o en otra parte.

John F. Kennedy
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Khruschev a Kennedy --- Traducción automática en computadora.

Moscú, 28 de octubre de 1962.

Estimado Sr. Presidente, el Embajador Dobrynin me ha informado de su conversación con Robert Kennedy que tuvo lugar el 27 de octubre. En esta conversación, Robert Kennedy dijo que es en la actualidad algo difícil para usted discutir la cuestión de eliminar los proyectiles americanos basados en Turquía, debido al hecho que esas bases en Turquía se formalizó a través de la OTAN. La prontitud para estar de acuerdo en este problema que yo llevé en mi mensaje a usted del 27 de octubre, también fue enfatizado. En este contexto Robert Kennedy dijo que quitar esas bases de Turquía tomaría de 4 a 5 meses. Además, un deseo fue expresado en los intercambios de vistas en este asunto entre usted y yo, que deberían continuar a través de Robert Kennedy y el Embajador soviético, y que estos intercambios debieran ser considerados confidenciales.

Yo me siento que debo decir a usted, que yo entiendo la delicadeza que involucra para usted una consideración abierta del problema de eliminar los proyectiles americanos basados en Turquía. Yo tengo en cuenta la complejidad de este asunto, y creo que usted tiene razón sobre no desear discutirlo públicamente. Yo estoy de acuerdo que nuestra discusión de este asunto se siga confidencialmente a través de Robert Kennedy y el Embajador soviético en Washington.

Usted puede haber notado eso en mi mensaje a usted del 28 de octubre, qué sería publicado inmediatamente, que yo no planteé esta cuestión precisamente porque yo estaba atento a su deseo de ser llevado a través de Robert Kennedy. Pero todas las propuestas que yo presenté en ese mensaje, tuvieron en cuenta el hecho que usted había estado de acuerdo en resolver el asunto de sus proyectiles basados en Turquía, consistente con lo que yo había dicho en mi mensaje del 27 de octubre, y qué usted declaró a través de Robert Kennedy en su reunión con el Embajador Dobrynin ese mismo día. Yo expreso mi gran apreciación a usted haber instruido su hermano R. Kennedy, que llevara esos pensamientos.

Yo espero, Sr. Presidente, que el acuerdo en este asunto, también no será un paso pequeño que adelanta la causa de relajación de tensiones internacionales, y las tensiones entre nuestros dos poderes. Y que a su vez puede proporcionar un ímpetu bueno a resolver otros problemas que involucran la seguridad de Europa y la situación internacional en conjunto.

Sr. Presidente, la crisis por la que nosotros hemos pasado puede repetirse de nuevo. Esto significa que nosotros necesitamos dirigirnos a los problemas que contienen demasiado material explosivo, por supuesto no en seguida. Al parecer, tardará algún tiempo para que las pasiones se calmen. Pero nosotros no podemos tardar la solución a estos temas, para la continuación de esta situación .......... con tantas incertidumbres y peligros.

Atentamente,

N. Khruschev.
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De Khruschev a Kennedy --- Traducción automática en computadora.

Moscú, 30 de octubre de 1962.

Estimado Sr. Presidente, yo quiero llevar confidencialmente a usted un poco de consideraciones, que si usted está de acuerdo con ellas, podría servir en mi opinión nuestra común causa, es decir, la pronta eliminación de los remanentes de la peligrosa crisis en que usted y nosotros hemos resuelto en lo principal.

Esto ayudaría finalizar el acuerdo más rápidamente, para que la vida reasumiera su paso normal.

En primer lugar, me gustaría expresar el deseo que usted quite la cuarentena ahora, sin esperar por el procedimiento para la inspección de las naves, en que el acuerdo se ha alcanzado para ser puesto en efecto, y que sería muy razonable de su parte.

Usted comprenderá que la cuarentena no logrará nada de esas naves que están dirigiéndose ahora hacia Cuba, después de que nosotros hemos estado de acuerdo en el levantamiento de nuestros proyectiles de Cuba; no sólo no lleva ninguna arma ofensiva, como yo ya lo he declarado públicamente, y lo he informado confidencialmente, ninguna arma en absoluto. El levantamiento inmediato de la cuarentena sería un gesto bueno. Se apreciaría ambos, por nosotros, y la opinión pública mundial como un paso mayor para acelerar la liquidación de la crisis.

Para todos los propósitos prácticos la cuarentena es inútil a usted, pues siendo una manifestación de la crisis, continúa envenenando las relaciones entre los estados, relaciones entre usted, nosotros y Cuba, y produce un efecto deprimente en el público mundial que gustaría ver una relajación completa. Usted no perdería nada. pero usted anotaría una ganancia hasta donde concierne a la opinión pública.

Por otro lado, el levantamiento inmediato de la cuarentena nos daría una oportunidad de usar nuestras naves que están próxima Cuba, para sacar las armas que están desmantelándose ahora, y yo pienso ya se han desmantelado. Después de que las naves sean descargadas, y que las armas desmanteladas puedan cargarse en ellos, podrían enviarse a la Unión Soviética.

Naturalmente, después de la eliminación de la crisis, es imposible de continuar el bloqueo y discriminación en el comercio y comunicaciones. Todos esto debe hacerse. Pero usted, como nosotros sabemos, emprendió las medidas y puso presión en sus aliados y otros países, para que incluso los vuelos de aviones de pasajero civiles no se permitan. ¿Usted realmente piensa que los IL-28 llevan cualquier medios de destrucción? Esto es risible.

Todos esto se está haciéndose no para garantizar la seguridad, pero como los alfilerazos no pueden, pero causan irritación y empeoran nuestras relaciones.

¿Por qué esto debe hacerse? ¿Quién lo necesita? Sirve sólo a las fuerzas agresivas para tensar los nervios, y así alcanzar su meta, empujar al mundo en el abismo de una guerra termonuclear. Por consiguiente yo creo que usted, Sr. Presidente, me entenderá correctamente y trazará conclusiones apropiadas, apuntadas a aclarar la manera por mejorar las relaciones entre nuestros estados.

Sobre la siguiente cuestión, yo no sé lo que usted pensará sobre esto, si usted ya está preparado para proclamar la liquidación de su base en Guantánamo, éste sería un acto que daría real satisfacción a la opinión pública mundial, y contribuiría a aliviar tensión. Yo pienso que usted comprende qué importancia puede tener ahora la base en Guantánamo, después de su declaración que no sigue el objetivo de invadir Cuba. Entonces la pregunta es: a quien apunta esta base, qué propósitos sirve. ¿de quien puede proteger a América? Yo no veo fuerzas que pueden amenazar América de esa dirección. Por consiguiente la base de Guantánamo es sólo una carga para su presupuesto, y lo que es la cosa principal, es una gran carga de naturaleza moral para los líderes políticos en el EE.UU.. Y todos comprendemos que las funciones de la base en Guantánamo, y éste es de hecho el caso, es agresivo, no defensivo. ..........

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Omitimos el texto por lo largo. Aquí habla de distintos puntos de fricción en el mundo, como Alemania, Berlín; China, etc. También hace un recuento histórico de Rusia.

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Sr. Presidente, yo creo que usted como un hombre militar, y su personal militar, entienden que nosotros no estábamos preparando guerra, cuando entregamos los medios de defensa a Cuba. Esos medios no eran contra los EE.UU., pero era medios para garantizar la seguridad de Cuba. ¿Usted realmente piensa que nosotros somos tan estrechos de mente, en nuestro entendimiento en asuntos militares, que preparándonos para la guerra contra EE.UU., nosotros escogimos a Cuba como una cabeza de puente para tal guerra? Y los medios allí, solamente un cierto número de proyectiles. Esto es tonto, porque Cuba no es buena como una cabeza de puente para una guerra grande, y no puede usarse para esos propósitos, y claro, nadie alguna vez contempló eso. Ésos eran los medios para disuadir al agresor, usando el lenguaje de Dulles.

Es nuestra opinión, que la crisis se ha eliminado en la base de compromisos a través de concesiones recíprocas. Nosotros estamos satisfechos con esto. Nosotros también apreciamos su cooperación en la eliminación de la crisis. y su comprensión de la necesidad para las concesiones recíprocas, y el compromiso para impedir que al conflicto vaya más allá de los límites que realmente podrían irrumpir en una guerra termonuclear. Todas las gentes del mundo, las gentes de los Estados Unidos y la Unión Soviética, así como las gentes de todos los países, están interesado en eliminar este conflicto. En particular, yo pienso será muy apreciado por el pueblo de Cuba, que ahora están seguros que sus fronteras se respetarán, y no habrá ninguna amenaza de invasión de su tierra por parte de los estados más fuertes. En otras palabras, el pueblo cubano tendrán la oportunidad esperada de disfrutar los beneficios de su labor, y ellos tendrán la garantía de su independencia en base a la Carta Constitucional de Naciones Unidas, que mantiene la no interferencia en los asuntos internos de otros estados, y respeta la soberanía e integridad de los estados.

Éstas son las consideraciones, Sr. Presidente, que yo quise expresar a usted. Yo entiendo que yo enumeré un gran número de cuestiones. Por consiguiente, si nosotros empezáramos después de el desayuno, nosotros no habríamos terminado resolviéndolos antes de la cena. Requeriría más tiempo, pero ellos tienen que ser resueltos, ellos enfrentan el mundo. Y mientras más nosotros tardamos la solución de estas cuestiones, más de lo desconocido pudiera aparecer, qué pudiera ser fatal en una futura crisis. Por consiguiente, lo más pronto nosotros disipemos la barricada de madera caída por el viento, qué se ha amontonado en las relaciones internacionales, y hacemos claro los caminos para un mejor correcto mutuo entendimiento, eso sería bueno.

Sr. Presidente, lo que usted vivió a través de esta crisis, también para nosotros presentó el Rubicon para aceptar un compromiso, para hacer las concesiones. De hecho, desde el punto de vista de las normas legales, sus demandas no tenían bases en absoluto, por consiguiente había una gran prueba, y había dudas. Sin embargo nosotros creímos que usted también podía tener dificultades, subsecuentemente cómo pudo ser. que usted no pudiera saber que las demandas injustificadas de EE.UU.. exponían al mundo a los riesgos de una catástrofe. Sin embargo, nosotros decidimos hacer una propuesta de compromiso que nos satisfaría a los dos. Nosotros recibimos sus convicciones, de que usted no invadiría Cuba y no permitiría a otros hacerlo, y en esta condición nosotros retiramos las armas que usted llamó ofensivas. Como resultado, allí se ha logrado prácticamente el propósito que se había pensado lograr a través de los embarques de medios de defensa. Ahora esta cuestión está resuelta en éstos compromisos, y las concesiones recíprocas. Y nosotros consideramos que es razonable, habiendo eliminado esta crisis, nosotros nos dimos satisfacciones mutuas. Usted prometió no atacar y no permitir el ataque contra Cuba por parte de otros, y nosotros avanzamos para hacer a EE.UU. sentirse seguro, de que nosotros no contemplamos nada malo contra ustedes, y que no hay ninguna amenaza contra EE.UU. de nuestra parte.

Usted ciertamente posee medios de destrucción. Pero usted sabe que nosotros también tenemos esos medios, y ellos son de una naturaleza diferente a aquéllos que estaban en Cuba. Nuestros medios se trajeron al estado de prontitud de combate, ellos eran de una naturaleza más seria, y ellos estaban apuntando a los EE.UU. y sus aliados.

Para nuestra mutua satisfacción, tal vez nosotros sacrificamos nuestra auto estima. Evidentemente, habrá tales escritorzuelos, quiénes se rajaran los pelos encima de nuestro acuerdo, y estará excavando acerca de quién hizo las concesiones mayores.

En cuanto a mí, yo diría que nosotros dos hicimos concesiones razonables, y encontramos una solución razonable, que nos permitió que aseguráramos la paz para todos, incluyendo aquéllos que estarán intentando excavar en algo. Cosas así es nuestro entendimiento de toda esta cuestión.

Me gustarían resumir lo antedicho, y expresar en conclusión las consideraciones siguientes a las cuestiones tocante en esta carta. Yo pienso que sería posible recoger en un listado las preguntas, para mí aquéllas que están más maduras, y cuales deben ser; quizás las preparadas por tomar las decisiones de ellas. Entonces sería posible encontrarnos, tal vez en las Naciones Unidas, o pueden estar en una reunión especialmente arreglada. Yo repito, tengo en mente una reunión en caso de que las cuestiones estén preparadas, para tomar las decisiones sobre ellas, para que los acuerdos apropiados pudieran firmarse durante la reunión. Sería un buen regalo para las gentes del mundo entero.

Nosotros tenemos una consideración diferente de las cuestiones mencionadas. Por consiguiente, me gustaría saber sus consideraciones acerca de si usted cree que algunas u otra de las cuestiones indicadas por mí, están listas para tomar decisión. Si usted no las considera listas, no debe haber entonces ninguna reunión, porque una reunión en tales condiciones no sólo no justificaría esperanzas a las gentes, sino que las infortunaría.

Atentamente,

N. Khruschev
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De Kennedy a Khruschev --- Traducción automática en computadora.

Washington, 3 de noviembre de 1962.

Estimado Sr. Presidente: Yo deseo agradecerle su carta del 30 de octubre. Yo estoy haciendo un comentario ahora sólo sobre un problema señalado en su carta con relaciona al asunto cubano. Con respecto a la cuarentena en los embarques a Cuba, yo estoy esperanzado que los arreglos puedan funcionar rápidamente por los Naciones Unidas, los cuales permitirían su levantamiento. Usted está, por supuesto, enterado que el Primer Ministro Castro ha anunciado su oposición a las medidas de comprobación en el territorio de Cuba. Si él mantiene esta posición, eso levantaría problemas muy serios.

Hasta ahora en cuanto concierne a los embarques entrantes. Yo entiendo los esfuerzos que esta haciendo la Cruz Roja Internacional para llevar a cabo las medidas necesarias en el mar, y yo espero que éstos tendrán éxito. Entretanto, quizás la existencia de la cuarentena puede ser de ayuda al Sr. Mikoyan en sus negociaciones con el Premier Castro. Me gustaría también señalar, que en un esfuerzo para facilitar los temas, yo instruí nuestra comisión en Nueva York informar a su representante allí, Sr. Kuznetsov, que durante los próximos días pasaría cualquier nave soviética en el área de la cuarentena sin la inspección, y sólo el procedimiento que fue llevado a cabo en el caso de sus barcos, el Bucarest, se aplicaría.

Yo estoy esperanzado que nosotros podamos disponer rápidamente de este urgente asunto, para que nosotros podamos seguir en las cuestiones más amplias, en una buena atmósfera. Nosotros, los dos debemos hacer nuestros mejores esfuerzos con este fin.

Atentamente,

John F. Kennedy

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Localizaciones y fotos: Misiles, bombarderos IL-28
Misiles desplegados en Cuba por la Unión Soviética, cuando las Crisis de octubre de 1962

Los misiles SS-4 y SS-5, son cohetes de alcance intermedio que puede llevar ojiva nuclear, convencional, o química. Estos proyectiles se propulsan por combustible liquido, y pueden ser disparados desde silos, o plataformas movibles.

El SS-4, fue puesto en operaciones en el año 1958. Lleva una sola ojiva, y tiene un alcance total de aproximadamente unos 2000 Km. Los SS-4 fueron totalmente eliminados en mayo de 1990.

El SS-5, fue puesto en operación en el año 1960. Lleva una sola ojiva, y aunque es parecido al SS-4, tiene un alcance total de aproximadamente unos 4000 Km. Los SS-5 fueron totalmente eliminados en 1989.


Localizaciones: Misiles, bombarderos IL-28.
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Bombardero ligero IL-28 - Ilushin, que los rusos ensamblaban en Cuba, cuando la Crisis de octubre de 1962.
El IL-28 con sus dos motores de turbina, puede desarrollar una velocidad máxima de unos 900 Km por hora. La distancia que cubre es aproximadamente de unos 2,500 Km, y puede volar a 10,000 metros de altitud. Dependiendo de la altura, es la distancia que cubre.
Su armamento consiste en que puede llevar 3,000Kg de carga, y cuatro cañones de 23 mm, dos en la nariz, y dos en una torreta de cola. A la nariz se le puede añadir otra torreta.
Este bombardero ligero fue discontinuado de las Fuerzas Armadas Soviéticas en los años 1980, aunque algunos países aun lo continuaron manteniendo en uso.

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Breve análisis, para que Ud. haga el suyo.

Posibles contradicciones entre este pacto Kennedy - Khruschev, y el Pacto de Piratería Aérea entre el presidente Nixon USA y el Tirano.

Como se puede observar en este Pacto Kennedy - Khruschev, se aprueba que los Estados Unidos garantiza no invadirá a Cuba, y que sus aliados harán lo mismo. Pero también se habló de los ataques comandos que realizaban cubanos exiliados.

Ahora bien, la contradicción surge por el hecho que después de este Pacto, los ataques comandos de exiliados continuaron, y en muchos casos bajo el auspicio del gobierno de los Estados Unidos. También cuando salieron de las cárceles de Cuba los miembros de la Brigada 2506, el jefe político de la Brigada Dr. Manuel Artimes, fundó unos campamentos en Centro América con la ayuda de Kennedy, y realizó varias operaciones comando.

Pues bien, la contradicción surge en estas dos preguntas que cualquier persona se puede hacer:

¿Por qué el gobierno de Kennedy continuó apoyando operaciones comandos, que hacían algunas organizaciones de exiliados cubanos? (Otros cubanos exiliados las efectuaban por su cuenta).

¿Y por qué después el gobierno de Nixon firmó un pacto con el tirano de Cuba, donde en el capitulo dos se comprometía no permitir a los cubanos exiliados atacar a la tiranía desde los EE.UU., o ningún otro país, si ya con anterioridad existía el pacto Kennedy - Khruschev?

Las respuesta a estas interrogante son complejas, pero procuraremos evacuarla en forma simple desde nuestro punto de vista.

En nuestra opinión, como las propuestas de Khruschev no especificaban que los cubanos exiliados lucharan en contra de la tiranía de Cuba, pues en su carta (desclasificadas) solamente hizo referencia a ello, el presidente Kennedy continuó asistiendo a determinadas organizaciones de cubanos exiliados, para continuar presionando a la dictadura comunista de Cuba. Y decimos presionando, puesto que los Comandos Mambises (organización clandestina que operaba desde los EE.UU.), y los campamentos de Artimes (MRR) en Centro América, que trabajaban bajo los auspicios de la Agencia Central de Inteligencia, entre otras organizaciones, hacían solamente operaciones limitadas y distantes una de otras, no obstante tener la capacidad militar e ideológica para desarrollar un fuerte frente en toda la isla.

Por ejemplo:

Como hemos mencionado, los ataques comandos e infiltraciones eran esporádicos y limitado a determinados objetivos, los cuales tenían antes que ser aprobado por los agentes norteamericanos.

A las guerrillas campesinas anti comunistas del Escambray, y en otros lugares de Cuba, se les mantenían prácticamente abandonadas, pues solamente se les enviaba suministros bélicos de vez en cuando, no obstante que dichas organizaciones exiliadas contaban con recursos humanos y logísticos.

Al ser asesinado el 22 noviembre 1963 el presidente John F. Kennedy, y tomar la presidencia Lyndom B Johnson, este continúa con la misma política de Kennedy, la de mantener cierto statu quo con relación a la lucha de los cubanos contra el comunismo en Cuba.

En 1968, año de elecciones presidenciales en los Estados Unidos, los campamentos de la organización más grande, pues contaba con cientos de hombres, y gran cantidad de armamentos en varios países de Centro América, el MRR, es historia, al igual que los Comandos Mambises, aunque quedaban otras organizaciones que recibían cierta ayuda del gobierno norteamericano, y los grupos que trabajaban por la libre, o sea, con sus propios recursos. Ya en esa época, las guerrillas campesinas del Escambray, la de los llanos de Matanzas, y algunas que operaban en Pinar del Río, Camagüey, y Oriente, habían desaparecido.

Ese año 1968, al ganar las elecciones Richard Milhous Nixon, por motivo que se intensifica el secuestro de aviones por partidarios del régimen comunista de Cuba, y en algunos caso, a no dudar por sus agentes infiltrados, el presidente Nixon firma un tratado con la tiranía de Cuba en el año 1973, llamado de Piratería Aérea (Ver data en menú 2). A partir de ese momento, los cubanos beligerantes anti comunistas son perseguidos, y acosados, para que no realicen acciones militares contra el régimen marxista de Cuba. Este pacto de Piratería Aérea, si especificaba claramente que los Estados Unidos tomarían dicha medida contra los cubanos exiliados de acción.

De todo lo anterior se puede deducir que:

Después de la Invasión a Girón (año 1961), la política del presidente Kennedy fue la de presionar a la tiranía de Cuba. Está política de presionar, también la llevaron a cabo en Nicaragua cuando los Sandinistas, pues a los llamados Contras desde sus bases en Honduras, y Costa Rica, los asesores norteamericanos solamente les permitían acciones militares limitadas, las cuales unidas a la diplomacia tuvieron éxito, pues los Sandinistas celebraron elecciones.

Al ocurrir la Crisis de Octubre (misiles año 1962), y crearse el famoso Pacto Kennedy - Khruschev, la política de solamente presionar continuó, lo cual también daba a entender con esos ataques comandos limitados, que el gobierno de los Estados Unidos no había negociado la libertad de Cuba en el Pacto.

Pero en el año 1973, con el Pacto de Piratería Aérea, el gobierno de los Estados Unidos (Nixon), en forma abierta cerró la política de presionar por medio de las acciones militares limitadas de cubanos exiliados, tomando la política de la espera, que el tiempo fuera el factor de cambios en Cuba, en otras palabras, que se fuera renovando por ley natural el gobierno marxista; y también continuar con las presiones económicas. Esto de presionar la economía no tenía mucho valor, pues en ese tiempo Cuba recibía unos 6 mil millones de dólares al año de la Unión soviética.

Hoy, en este año 2001, la política de perseguir a los cubanos exiliados beligerantes continua, al igual que las presiones económicas por medio de la Ley del Embargo, y otras leyes que la complementan en esa dirección.

Debemos señalar que otros tratados se han hecho entre los gobiernos de EE.UU., y Cuba comunista, como los de inmigración después del éxodo del Mariel (1980), donde se sabe que obtuvo los EE.UU., pero no se conoce claramente, cual fue la ganancia de Cuba comunista.

Para finalizar, en vista a la verdad histórica, pues este breve análisis puede dejar la impresión que los cubanos exiliados, y los opositores dentro de Cuba (las guerrillas campesinas, conspiradores, derechos humanos, etc., etc.), dependían totalmente de los EE.UU. para liberar a Cuba del comunismo, lo cierto es que muchos pelearon con sus propios escasos recursos, y, lo más importante, que la lucha era contra todo un bloque de países, pues la ex Unión Soviética volcaba grandes recurso militares, llegando a tener Cuba comunista uno de los mejores ejércitos de América, y refinado servicio de inteligencia; mientras los cubanos luchaban solo, o eran ayudados solamente con el propósito de presionar, y ahora en el exterior perseguidos los beligerantes.

Después de la desintegración de la Unión Soviética, todos los estudiosos en la materia conocen lo acaecido, Cuba comunista se desplomó en lo militar y económico, pero continuó recibiendo cierta ayuda de otros países, y obteniendo divisas por medios que dejan mucho que desear.

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