La Conciencia - También es Gris ------ 84

Los aeropuertos internacionales desde los primeros incidentes, se encontraban cerrados al tráfico comercial. En las ciudades Hialeah, Miami, Sweetwater y otras del Condado Dade, residencia de unos 600,000 cubanos exiliados, conocidos por ser enemigos jurados del comunismo, el impacto de los sucesos se presentaba bajo características heterogéneas. La noticia de lo que acaecía también había corrido con tanta velocidad, que no solo mantenía a toda la población en pie, sino que por ese afán de ser los mejores informados, provocaba los mas diversos comentarios: —Oye Juan, ¿te enteraste?— —Si Pancho, de que ese anormal le iba meter mano a los Estados Unidos, eso todo el mundo lo sabía mi hermano— —No chico, tú no sabes nada de política internacional. Ese es otro Maine o Pearl Harbor, es la excusa para partirle el carapacho a los Marxistas en Cuba— En otro diálogo vía telefónica, entre personas que por su grado intelectual buscaban distintos ángulos, se escuchaba: —Doctor, posiblemente esta reacción es producto de la reunión que sostuvieron el embajador norteamericano y el ruso en Helsinki hace un mes. Pues por las declaraciones conjuntas, si uno lee entre lineas, tal parece que lo tramitaron a cambio de Afganistán y Polonia. ¿Usted no cree?— —Su razonamiento tiene peso licenciado; él es un individuo que por su soberbia, aunque se hundiera la Isla de Cuba, no toleraría componenda de esa naturaleza. Lo que a mi entender no indica juicio, es por que siendo mas factible, no atacó la base naval de Guantánamo— Mientras en la calle rodeado de varios compatriotas, un cubano que como tantos, lo primero que había hecho era sintonizar la radio de Cuba, le explicaba al grupo la lógica que como en el diálogo anterior, infinidad dé personas no encontraban en la acción tomada por el Gobernante caribeño: —....Si, tan pronto me avisó el vecino del 31, al ver que las emisoras de aquí no decían nada, sintonicé distintas estaciones de Cuba. . Ustedes saben, en el tercer piso donde vivo entran como un cañón. Pues sí, todas estaban en cadena, y trasmitiendo la mano de marchas y consignas que ésos ñangaras usan para engañar y exaltar al pueblo. Pero bien, cuando Margarita me traía el café, uno de esos comecandela anunció que iba a leer un comunicado oficial. Dijo que amparándose en las leyes Internacionales sobre soberanía... — Uno del grupo, interrumpiendo al que hablaba gritó: —Oigan esto señores, van entrevistar a un cubano que se escapó— , y sin esperar aprobación, le quitó el audífono al receptor portátil, permitiendo que la voz del conocido locutor hispano se escuchara con gran fuerza:

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