La Conciencia - También es Gris ------ 68
Pues bien, ¿qué hizo él?, dejó que se calmara la situación para después ir por caminos diplomáticos, ¿protestó?; no, nada de eso; su primera reacción tan pronto se enteró, fue la de dar ordenes para que saliera la aviación en zafarrancho de combate, y lo más asombroso del caso es que, por horas sus paracaidistas tomaron dos de esas pequeñas islas de las Bahamas — Se detuvo, y escrutando la mirada del Agente: —¿Parece que no lo sabías? — —No,. no conocía ese incidente de las islas— Henry mintió, lo tuvo que hacer; la información era verídica, pero posiblemente por política internacional, el Gobierno al igual que el de Inglaterra, la habían limpiado para clasificarla top-secret. —Me extraña que lo asegurado por mi amigo no sea verdad—, continuó Kaufman: , —porque esa hubiera sido una reacción lógica, ya que él como chantajista graduado, de seguro que le vino a la mente el refrán de: "No se puede bailar en casa del trompo" Pero bien, para concluir con esto que podemos llamar charla... — (-"Monólogo"-), pensó el Agente. —No te voy a mencionar su participación en el tráfico de narcóticos, ni los contrabandos, o el pacto que hizo con algunos Gobiernos para a cambio de beneficios económicos o políticos, proporcionarles información sobre las guerrillas y bandas terroristas que él mismo entrenaba. Lo que deseo es que me respondas, hasta dónde puedas, solo por curiosidad; ¿si es cierto lo que afirma uno de sus disidentes exiliados; que cuando la crisis de los cohetes, él fue quien ejecuto la acción de disparar un proyectil contra uno de nuestros aviones?— Al escuchar la pregunta, Henry quedo impactado; primera noticia que esa información ya era de conocimiento público. Claro que era verdad; en el comunicado clasificado del espía que después fusilaron en Rusia por brindar los datos del poderío militar soviético, estaba bien definido en un párrafo, como el dictador caribeño hallándose en la base NW1, sin ningún escrúpulo de provocar una conflagración nuclear, se valió de la explicación que le proporcionaba el especialista ruso, para apretar el interruptor que derribara el avión de inteligencia U2. De nuevo, buscando la mejor salida para no romper seguridad, optó por decirle: — En ese tiempo yo estudiaba en Argentina— — Bien, aunque el dato es importante, y estoy convencido de que si viese peligrar su trono, no vacilarla en hacer eso y mucho mas, en si lo único que me proporcionaría es otro elemento de juicio, pues ... — No continuó; el sonido proveniente de las campanillas colgadas en la puerta, le hizo manifestar: —Ya llegó Paul— Efectivamente, en pocos segundos, sosteniendo uno de esos cartuchos que utilizan los supermercados, apareció el mencionado por el pasillo que corría frente a la habitación.