La Conciencia - También es Gris ------ 56

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Si, para el quince del mes entrante, y no lo olvides; si no es una de las cabañas que están a la orilla del lago, no la quiero— Dickinson colgó el teléfono y volviéndose hacia el agente que acababa de tomar asiento: —Hoy en día hasta para pasar unas vacaciones y gastar dinero, hay que pedir favores. Bien y ¿como estas de la herida?— El Agente no se inmutó; eso de relegar la cuestión humana, era para evaluar su reacción, pero decir que él pedía favores, cuando lo único que había hecho en su vida era mandar, "si apretaba el Charmin". Restándole importancia al asunto, entró de lleno en la cuestión por la cual había pedido la entrevista. —Si, ya está cicatrizando; pero Doctor, lo que me trae es que acabo de rendir el informe, y aunque en él encontrará todos los datos, he deseado hablar con usted, pues hay un aspecto que me preocupa— El Director de la sección latina sin ocultar la acción, apretó un botón debajo de la mesa, y acomodándose en la silla: —Estoy listo— —Pues bien--, comenzó Henry en forma pausada. —Si los documentos que fotografié en casa de nuestra colaboradora en La Habana son ...— Y sin detenerse, de manera explícita, estuvo hablando por espacio de diez minutos. Al concluir, conociendo que sus tesis eran arriesgadas, procuró con la mirada trasmitirle a su jefe, el interés con que esperaba su opinión. Manifestando un gesto que por sí reflejaba la importancia que le daba, Dickinson se inclinó hacia adelante, y tomando una de las plumas que estaban sobre el escritorio, comenzó a dar suaves golpes en la madera. Se hallaba en presencia de uno de sus hombres mas sagaces y astutos, y por lo tanto tenía que decirle algo para no insultar su inteligencia. Rápidamente, con ese pensamiento, optó por aclararle una, y dejar las otras en suspenso, pues había una de las evaluaciones, que en parte estaba de acuerdo. Finalizó de golpear, y mientras le daba vueltas al bolígrafo: —No creo en el casó que se motive, lo haga para atentar contra nuestro Ejecutivo; pues con la lección que le dimos hace tiempo, él sabe que no se puede jugar con nosotros — Se detuvo, y advirtiendo que había despertado su interés, prosiguió: —Recordaras el incidente aquel; el de los teams que venían por las fronteras de Méjico y Canadá, con la intención de asesinar al Presidente, pues los factores efectivamente existieron. El FBI en unión del Servicio Secreto Mejicano, y la RPM del Canadá, pudieron verificar sus identidades; los hoteles que habían utilizado, etc, etc. Pero el fondo de la cuestión era otro. Días antes de que se conociera la noticia, los cubanos le pidieron a la Administración con carácter urgente, una reunión en Méjico. En dicha entrevista, el segundo al mando de esa nación. le comunicó al que entonces era nuestro Secretario de Estado, que él Premier Libio les había pedido que nos informara, que sus agentes secretos tenían conocimiento de que un grupo de Palestinos radicales, utilizando el nombre de ellos, ya hablan introducido un equipo en América para atentar contra nuestro Presidente, y que no tendrían a menos diéramos el nombre de su País; para de esa forma, al enterarse el grupo comando que estaban descubiertos, se neutralizara el complot.

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