La Conciencia - También es Gris ------ 47
Procurando ahora no caer en argumentos simplistas, el Agente le impregnó pruebas convincentes a sus palabras: —En ningún instante creas que te juzgo mal; recuerda que en ese mundo de intrigas, dobles caras, risas falsas, es donde yo me desenvuelvo; además, tu eres una mujer que no solamente irradias personalidad, inteligencia, sino algo mas, seguridad en ti misma— Las frases, dicha con la elegancia y el aplomo que caracterizaban al agente secreto, cumplieron su cometido. Mas en si, sintiéndose comprendida, desdobló su alma hacia aquél, que desde el primer momento le inspiraba seguridad: —Gracias por tus palabras, pero desde hace años llevo clavada esta culpa en mi corazón. Todo empezó ..... cuando vine para ingresar en la universidad, al poco tiempo de estar en ella conocí a un joven... Felipe..., me resultó simpático y como suceden las cosas, comenzarnos a salir, ir a fiestas...; con el roce continuo, la compenetración, nos hicimos novios. El cursaba tercer año de medicina... Un día que asistíamos a un cóctel ofrecido en honor a los mejores, estudiantes, en el hotel Habana Libre, se nos presentó Armando muy correcto y gentil. Armando charló unos minutos con nosotros, y después se retiró. Está de más decirte que nos impresionó, ya que todos los días no se tiene la oportunidad de conocer al médico principal del Presidente. Pues bien, a la mañana siguiente, cuando me encontraba esperando el ómnibus para ir a la facultad, un auto se detuvo casi al borde de la acera; mi sorpresa fue mayúscula al ver que era Armando. Él se bajó diciéndome que por casualidad pasaba por allí, y que al verme ... Bueno, el caso es que me convidó para llevarme a la Universidad. Yo le razoné alegando que tenía novio; pero él siguió insistiendo ... y tanto, que tuve que aceptar. Creo que ese fue mí gran error, posiblemente pensó que yo era una mujer fácil — Hizo una pausa pidiéndole un cigarrillo, y aun con el humo de la primera bocanada acariciando dócilmente sus sensuales labios, continuó: —Desde ese día me empezó asediar; llamadas por teléfono, invitaciones a cenar, en fin ... yo siempre le daba la misma excusa, que estaba enamorada y preparándome para casarme. Como a los tres meses, Felipe recibió un comunicado, lo habían seleccionado para ir al África a cumplir una misión internacionalista. Imaginate, aquello me sobresaltó; los rumores provenientes de allá, eran que los muertos y mutilados contaban por cientos. Se decía que había hasta cementerio para los nuestro ...