La Conciencia - También es Gris ------ 24
Franqueó el cable y cruzó por debajo el que traía deslizando. Llegó a diez pies del campamento, y con toda la rapidez que pudo, extrajo el micrófono y le conectó los terminales; seguidamente lo dirigió en dirección que la parte ancha enfocara hacia la nave mayor. Ya se disponía a regresar, cuando notó que el centinela volvía de su recorrido, se agazapó lo mejor que pudo, y contrayendo sus facultades, esperó que el guardián y el canino pasaran de largo. Retornar le fue fácil. Toledo que había seguido parte de la operación con ayuda de los infrarrojos, le preguntó: —¿Todo bien?— —Si, lo único que tienen es un sistema de alarma, por cierto bastante anticuado— Fue hasta la grabadora, cogió el audífono y colocándoselo en el oído, le dio al interruptor para monitor. Ruidos y algún que otro sonido fuerte de insectos. Se quitó el aparato y se lo entregó a Toledo. Este escuchó por un momento, y al poner el audífono sobre la grabadora, manifestó: —Mañana cuando esos esbirros comiencen hablar, esta máquina se va a enloquecer— —Así es— Afirmó el Agente, y a continuación, con cierta sorna: —La suerte es que nosotros no tendremos que limpiar ni separar lo grabado—
El día transcurría sin mayor trascendencia. Por la mañana con las primeras luces activaron el pequeño cassette grabador, después por si ocurría algún imponderable, y tenían que dejar el lugar a la precipitada, decidieron explorarlo. Al terminar el recorrido no habían descubierto nada en especial, a no ser el claro que a unos 30 pasos a la derecha se cortaba abruptamente, dándole principio al profundo despeñadero. Desde ese punto anotaron que se podía apreciar mejor el valle y las edificaciones. Alrededor del medio día, finalizado el almuerzo, consistente en tabletas con alto contenido de proteínas, el Agente repitió aquella única forma de hacer café. Al paladear el primer sorbo, Toledo no se pudo contener, expresándole en tono de broma: —No esta mal, pero prefiero el de nosotros— —¿Como tu dices?, el de la taza chiquita. Pero si es tinta rápida— En el acto la réplica del cubano no se hizo esperar: —Será tinta rápida, pero lo que ustedes toman parece agua de nalga. ¿Sabes lo que es?— En este segundo intercambio de frases. Henry notó el tono algo alterado en que su interlocutor había pronunciado las palabras; aunque conocía el significado del vocablo, no le aclaró el punto; ahora su respuesta fue más profunda: —Nosotros todo lo hacemos de forma que el balance sea equitativo, por eso le ponemos crema y un poco de azúcar; sin embargo a ustedes le gustan los extremos—