Manuel Izquierdo González es otro
como tantos miles de cubanos, que por su conciencia
democrática, de hombre libre, los socialistas
totalitarios le quitan la vida frente al infame
paredón. Manuel Izquierdo, quien residía en
Bejucal, pueblo
ubicado cerca de La Habana, era un joven de familia, cordial,
y con un gran espíritu de avanzar, superarse. Debido a esta
idea de superación, Manuel adquiere vastos conocimientos,
llegando a ser Director de Asuntos Generales de Aduanas en La Habana.
No obstante a este alto cargo de Aduana, la conciencia de Izquierdo
no podía estar ajena a lo que sucedía en el
país, e ingresa en una de las redes conspirativas mas
importantes de la isla para evitar la comunización de Cuba.
Esta red contaba entre otros, con capitanes, tenientes, sargentos y
soldados del Ejercito Rebelde, de los cuales algunos estaban
destacados en el Quinto Distrito Militar Lawton - La Víbora en
La Habana, y que habían pertenecido al Movimiento 26 de
Julio.
En el año 1965, dicha red clandestina a la que pertenecía Manuel Izquierdo es descubierta por el G2 (Seguridad del Estado), y a finales de marzo de ese año, los cuerpos represivos del régimen comienza los apresamientos de sus miembros, llegando a ser mas de doscientos los detenidos.
El día 4 de abril los detenidos son llevado a juicio, donde el régimen los acusan de atentar contra la seguridad del estado. A Izquierdo y otros en particular, los señalan de ser miembro de la CIA (Agencia Central de Inteligencia USA), y que fueron reclutados por dos ministros bautistas ciudadanos norteamericanos, el Dr. Herbert Caudill, quien tenia 61 años de edad, y su yerno James Daves.
El sumario termina tarde en la noche, y a las pocas horas, en la madrugada del día cinco, Manuel Izquierdo González, y otros 17 cubanos, entre ellos oficiales del Ejercito Rebelde, riegan con su sangre pletórica de libertad, el de ver una Cuba sin el totalitarismo socialista, los fosos de La Cabaña, en La Habana.
Descansen en Paz.