|
Eduardo Díaz Betancourt, de 35 años de edad, era capitán de un barco pesquero de 27 pies, y en unión de un grupo de personas decidió abandonar el paraíso comunista. El 17 de abril de 1991, salió del puerto de Cárdenas, y sin contratiempos arribaron a los cayos de la Florida. Al obtener el asilo político, Eduardo se radicó en Miami, y en pocas semanas hizo contactos con el PUND (Partido Unidad Nacional Democrática). |
|
En estas actividades de conspiraciones y preparación militar se mantiene Díaz Betancourt, hasta que a los escasos ocho meses de estar exiliado, desembarca en una operación comando, y es capturado el 29 de diciembre en unión de Daniel Santovenia Fernández de 27 años edad, y Pedro de la Caridad Alvarez Pedroso de 26 años edad, los otros dos comandos que lo acompañaban.
A raíz del apresamiento de Díaz, y los otros dos comandos, se desató una polémica en el exilio, pues dudaban de que Díaz fuera en realidad un anticomunista. Se llegó hasta decir por un empleado cubano de una estación de televisión norteamericana, que había visto a Díaz vestido de miliciano en Cárdenas.
Lo cierto es que el sábado 12 de enero 1992, Díaz es condenado a fusilamiento, y el 20 de ese mismo mes, en las afuera de la ciudad de La Habana, es ejecutado Eduardo Díaz Betancourt. Los otros dos comando en la apelación fueron condenados a prisión de por vida.
A estos comandos les fueron encontradas armas, y propaganda. El juicio como todos lo de Cuba comunista fue una farsa, pues los comunistas por medio de sus refinados métodos, hicieron que uno de los acusados confesara que su misión era poner bombas en cines, y lugares donde se reunía gran número de cubanos.