Elpidio Carralero Torrejón, Primer Teniente del Ejercito Rebelde de 1959, que pertenecía a la tropa del Comandante Huber Matos, desde muy temprano al igual que tantos cubanos, se dio cuenta del camino comunista que iba tomando la revolución triunfante.
Bajo esta premisa de que no era marxista, Carralero después de verse imposibilitado de continuar la lucha urbana, decidió tomar las armas y se alzó en la Zona de San Felipe, Camagüey, área relativamente cerca de las montañas del Escambray
En esa amplia zona, Carralero combatió bravamente en unión de otros que formaban las Guerrillas Campesinas Anticomunistas.
En el mes de agosto de 1962, Carralero fue capturado debido a un chivatazo (delación), y conducido a la ciudad de Camagüey, capital de la provincia del mismo nombre.
En Camagüey, después de estar casi un mes encarcelado, le realizaron un juicio acusándolo de alta traición, y el 14 de Septiembre de 1962, fue llevado frente al infame paredón marxista.
Ese día fusilaron a varios mas, pero solo Elpidio por presiones familiares apareció en el cementerio dentro de un cajón rústico; según comentarios bastantes fidedignos, los demás fueron enterrados en una fosa común.
A Carralero antes de fusilarlo le sacaron sangre, pues de acuerdo a los comunistas la necesitaban para el Banco de Guerra.
Elpidio Carralero Torrejón dejó al ser asesinado en el paredón, a dos hijos de 9 y 10 años de edad, a dos más de su anterior matrimonio, a su esposa, madre, hermanos, y de acuerdo a la información recibida, muchas personas que lo apreciaban.