Ruiz Roque, Pedro (Perucho).
Colaborador de las Guerrillas Campesinas Anticomunistas del
Escambray. Fusilado año 1962. Dos esbirros se pasearon por
Santo Domingo, LV, vanagloriándose del
asesinato.
Pedro Ruiz Roque era un hombre joven al triunfo de la revolución, y como tantos cubanos que vivían en la amplia zona del Escambray, en Cascajal, desde los primeros momentos que se formaron las guerrillas campesinas anticomunistas, se dedicó en pleno a darle toda la ayuda que podía.
Perucho al ser capturado en una de las redadas, desde ese entonces su padre Olegario Ruiz lo visitaba con frecuencia.
Un día que su padre Olegario Ruiz (ya fallecido al igual que su madre), fue a visitarlo a la cárcel de Sagua la Grande, no lo encontró, y desde ese instante se dedicó a buscarlo por diferentes prisiones, donde le decían: "ya lo hemos trasladado para tal cárcel". y así fue el peregrinar de este buen hombre, hasta que en ese recorrer de cárcel en cárcel, le comunicaron que su hijo había sido fusilado la noche anterior, y Olegario como siempre, regresó con el alma destrozada, y la javita de comida que siempre le llevaba a su hijo preso.
A Pedro (Perucho) Ruiz Roque lo habían fusilado en Viana, un sitio cerca de Sagua la Grande, LV., el 28 de marzo de 1962, y antes de asesinarlo le sacaron la sangre, aduciendo los comunistas que era para el banco de sangre de sus tropas que luchaban contra las guerrillas campesinas.
Olegario se destruyó para toda la vida, y a raíz del asesinato de su hijo, se lanzaba a la calle a gritar contra el gobierno marxista, estaba como loco, daba golpes en la pared de su casa, hasta sufrió un ataque cardiaco por tales circunstancias, y mas nunca quedó bien de salud hasta su muerte. Otra familia cubana, que los desalmados comunistas habían arruinado sus vidas.
En el poblado de Santo Domingo, LV, dos sujetos, esbirros que siempre existen, paseándose por el pueblo se vanagloriaban de tal vil hazaña, enseñando las botas y el cinto que usara Perucho. Irónicamente uno de estos individuos, tiempo después se fue como exiliado para los EE.UU., y sentó su residencia en el sur de la Florida.