Julia González comenzó a
sentir a mediados de diciembre de 1961, un fuerte dolor de muelas.
por lo cual pedía fuera llevada a la enfermería de la
cárcel, lo cual se le negaba. Por fin debido a las protestas
de sus compañeras Presas Políticas, fue trasladada a la
enfermería del penal, y le extrajeron una muela.
Después de la extracción, a causa de su mal estado de salud, pues no podía ni mantenerse en pie, la dejaron en la enfermería, y a la semana, el 31 de diciembre de 1961, por la pobre atención medica que recibió, murió de una septicemia.