CIRCUITO SUR
José López Piteira, el primer declarado santo cubano, asesinado por los
comunistas.
El fusilamiento en España por los comunistas del beato cubano José López Piteira cuando la guerra civil. Lo fusilaron en unión de mas de cuarenta entre sacerdotes y otros religiosos el día 30 de noviembre de 1936. En total son 498 mártires de la Iglesia Católica de España que son beatificados por el Vaticano 28 de octubre 2007.
La Iglesia Católica Romana declara que un religioso puede ser nominado beato - santo, que su imagen sea colocada en los altares, no precisamente por haber hecho milagros, pues también el Vaticano considera mártir a los que han muerto por odio a su fe, que a cambio de su vida no rehúsen a su creencia en Dios, en Cristo, en la Iglesia, y ese es el caso del beato nacido en Cuba, Fray José López Piteira, que prefirió morir rezando antes de renegar de su fe frente a los comunistas, los llenos de odio y maldad marxistas leninistas milicianos y otros elementos pertenecientes al gobierno republicano en la guerra civil de España.
Aquí en 7 fosas comunes se encontraron mas de 3,000 asesinados.
¿Quien era José López Piteira?
El beato López Piteira es hijo del matrimonio oriundo de Galicia, España,
José López Vilelo y Lucinda Piteira Romero. A finales de la década de 1910, por
todo lo bien que se comentaba en España de la naciente Republica de Cuba, López
Vilelo y Lucinda Piteira deciden ir a Cuba en busca de un mejor modo de vida.
Al llegar a Cuba, este relativamente joven matrimonio se asienta en la zona
oriental, pues en 1908 nace en Santiago de Cuba su hija Pilar. Los cónyuges
habían dejado en España a dos hijos al cuidado de sus abuelos.
Hallándose asentados en el poblado de Jatibonico, Prov. de Camagüey, el 2 de
febrero de 1912 nace el mártir José López Piteira. Antes en el año 1910 había
nacido su hermana Purificación en el mismo poblado.
Debido a la nostalgia de la patria lejana, el tener dos hijos que hacia años no
veían, y otras posibles razones, el matrimonio decide regresar a España en unión
de sus tres hijos cubanos. El Mártir a raíz del viaje era muy niño.
En España la familia López Vilelo y Piteira Romero fijan su residencia en
Galicia, y ahí, con el tiempo, comienza a formarse el hombre de bien, el
religioso, el mártir por su fe en Dios, José López Piteira.
De acuerdo a los datos, siendo muy jovencito, José aparece estudiando en el
Monasterio Benedictino de Santa María de San Clodio.
De San Clodio, nuestro mártir José pasa hace su noviciado en el convento
agustino de Nuestra Señora del Buen Consejo de Luganés, en Madrid, y en agosto
de 1929, a la edad de 18 años, acoge sus votos en la fe.
Después de ampliar su estudios en filosofía y teología, en julio de 1934
reafirma sus votos en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Nuestro Mártir es ordenado subdiácono del Seminario Diocesano de San
Buenaventura en Madrid el 6 de abril de 1935, y diacono el 8 de septiembre.
Al cubano mártir José López Piteira le faltaba poco para predicar la fe con la investidura de sacerdote, pero tiempos difíciles se cernían sobre España, nubes rojas recorrían el firmamento ibérico.
LA MASACRE
Instaurada la republica y derrocado el dictador Primo de Rivera, el asesino Stalin, opresor del pueblo ruso no cejaba en expandir el comunismo por todo el mundo, y España era uno de sus principales objetivos, para lo cual se valía de cuanto elemento subversivo había en España y otras partes del mundo.
En el año 1936 las huestes rojas recrudecían los asesinatos y fusilamientos en masa a todos los que se oponían a sus planes de construir lo que llamaban !la dictadura del proletariado". Específicamente en julio de 1936, las bandas comunistas del Frente Popular desatan una gran cacería de sacerdotes, seminaristas, y otros creyentes en Dios, bajo la consigna: "Tenemos que exterminar la religión para construir el socialismo".
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En esta brutal represión de 1936, el día 6 de agosto las hordas del Frente
Popular rodean el Monasterio de El Escorial, y a una orden de su comisario
político entran armas en manos, como bestias al pacífico sagrado recinto
arrestando a los religiosos, y entre ellos a José López Piteira. Los detenidos
fueron llevados al colegio de los Escolapios convertido en prisión, en Madrid.
La familia al enterarse de que López Piteira se encontraba preso por ordenes del
gobierno republicano, comenzó hacer gestiones con los funcionarios cubanos
acreditados en Madrid, la cual basaban en la nacionalidad cubana del fraile.
Pasaban los días, las semanas, y cuando los esbirros comunistas carcelario le
preguntaron a López Piteira si se acogía a su nacionalidad para dejarlo libre,
el religioso mostrando mas que entereza de hombre, sino un profundo arraigo en
su fe, les expreso que el correría la misma suerte que sus hermanos en Cristo.
Alguno de los agustinos que se hallaban preso junto a él, le aconsejaban muy
tenuemente que aceptara la propuesta de los comunistas, a lo cual siempre
recibían la misma respuesta.
Después de cuatro
meses de vejaciones, padecimientos, y de cuanto sucedía (y sucede como en Cuba) en las
ergástulas marxista leninistas, socialistas, o como se le quiera llamar a los
regimenes que siguen esa genocida doctrina, los agustinos y entre ellos López Piteira
son sometidos a una farsa de juicio, que por supuesto fue sumario.
Los comunistas en esa época sacaban en grupo a presos políticos para
fusilarlos, lo cual se llamó "La Saca de La Muerte", y el nombre del diacono
López Piteira fue puesto en una de esas sacas.
El día 30 de noviembre de 1936, nuestro diacono mártir en unión de unos
cincuenta agustinos le son amarradas las manos, le quitan todo lo que llevaba
encina y son conducidos en guaguas a Paracuellos de Jarama en Madrid.
Allí, en Paracuellos de Jarama, mientras son bajados de los transportes, los
agustinos continuaban sus rezos comenzados al subir a las guaguas, sabían que
los iban a fusilar, y no obstante elevaban sus plegarias a Dios por el alma de
los asesinos, que como enseñara Cristo hacia dos mil años antes, se apiadara de
sus ejecutores. El diacono, el mártir, el beato José López Piteira nacido en Jatibonico,
al igual dirigía sus oraciones hacia el cielo, hacia el creador del universo, y
cuando la mortífera metralla de los fusileros del Frente Popular penetraba, iba
tronchando su humilde joven vida terrenal, no dudamos que de lo mas profundo de
su agonizante Ser, emanó en reafirmación a su FE: "Señor compadécete de ellos"

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En ventana Monjas fusiladas en masa el 10 noviembre 1936 en Madrid, España. Fotos y narración.